Recetas de cocina
Recetas veraniegas

Es de las frutas más veraniegas de España pero poca gente le saca partido de verdad: 5 recetas con higos frescos fáciles y aptas para principiantes

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Cada verano llegan a las fruterías españolas cajas enteras de una fruta que muchos compran casi por costumbre, sin saber muy bien qué hacer con ella más allá de comerla tal cual, pelada y a bocados. Además, en la nevera duran pocos días y se estropean rápido. Es una pena, porque pocas frutas de temporada dan tanto juego en la cocina, tanto en platos dulces como en salados.

Como se anticipa en el título, se trata del higo, una de las frutas más veraniegas de España, con una temporada corta que va, según la variedad y la zona, de junio a octubre, y que resulta perfecta para recetas frescas, rápidas y con muy pocos ingredientes. A continuación van 5 recetas fáciles con higos frescos, pensadas para todos los públicos y sin necesidad de ser un experto.

Cinco recetas con higos frescos, fáciles y para todos los gustos

El higo combina bien con ingredientes tanto dulces como salados, así que las siguientes cinco propuestas recorren un poco de todo: desde un desayuno improvisado hasta un aperitivo de última hora, pasando por una ensalada, un plato de huevos y un postre sencillo.

Y desde luego, ninguna de ellas exige técnicas complicadas ni utensilios especiales, y todas se pueden preparar con lo que suele haber ya en cualquier cocina española durante el verano.

1. Tostadas de higos, ricota y miel

Un desayuno o una merienda que se prepara en menos de cinco minutos y que combina el crujiente del pan con la cremosidad de la ricota y el dulzor natural del higo. Es la opción perfecta para quienes tienen poco tiempo por la mañana pero no quieren renunciar a algo rico.

Para esta receta necesitarás reunir los siguientes ingredientes, pensados para dos personas:

Con todo listo, estos son los pasos que hay que seguir para tenerla lista en un momento:

2. Ensalada de higos, jamón serrano y queso de cabra

Una ensalada de las que triunfan en cualquier comida de verano al aire libre, con el contraste perfecto entre lo dulce, lo salado y lo cremoso. Funciona muy bien como entrante antes de un plato principal ligero, o incluso como plato único en una noche calurosa.

Estos son los ingredientes que hacen falta para cuatro personas:

La preparación no tiene ningún misterio, y basta con seguir este orden:

3. Higos asados con miel y nueces

Un postre ligero y con muy poco esfuerzo, ideal para cerrar una comida de verano sin recurrir a nada industrial ni pasar demasiado tiempo delante del horno. El calor resalta el dulzor natural del higo y las nueces aportan un punto crujiente que compensa la textura blanda de la fruta asada.

La lista de ingredientes para cuatro personas es muy corta:

Para prepararlos, solo hay que seguir estos pasos:

4. Frittata de higos y queso de cabra

Una receta que funciona tanto para una cena ligera como para un brunch de fin de semana, y que se prepara casi entera en la sartén, sin necesidad de estar pendiente todo el rato. El contraste entre el huevo, el higo dulce y el queso de cabra la convierte en un plato mucho más interesante que una tortilla convencional.

Para dos personas, estos son los ingredientes necesarios:

El proceso de preparación es sencillo y se resume en estos pasos:

5. Bruschetta de higos y jamón

La opción más rápida de las cinco, perfecta como aperitivo improvisado cuando llegan invitados a última hora y no hay tiempo para complicarse. Con solo tres o cuatro ingredientes bien combinados, el resultado parece mucho más elaborado de lo que realmente es.

Para cuatro personas hará falta lo siguiente:

Montarla lleva apenas unos minutos siguiendo estos pasos:

Beneficios del higo para la salud

Más allá de lo bien que combina en la cocina, el higo fresco tiene un perfil nutricional que merece la pena conocer.

Cada 100 gramos aporta alrededor de 65 kilocalorías, 2,5 gramos de fibra y una buena cantidad de minerales como potasio, calcio, magnesio, hierro y cobre, además de vitaminas antioxidantes como la A y la K.

Esa fibra soluble ayuda a regular el tránsito intestinal y a prevenir el estreñimiento, algo que se agradece especialmente en verano, cuando los cambios de rutina y de alimentación suelen afectar a la digestión.

El potasio que contiene, por su parte, contribuye a mantener la presión arterial en niveles saludables y favorece el buen funcionamiento del corazón, mientras que el calcio ayuda al mantenimiento de los huesos.

A pesar de su sabor dulce, el higo tiene un índice glucémico relativamente bajo, lo que significa que no eleva el azúcar en sangre de forma tan brusca como otras frutas igual de dulces, un dato interesante para quienes vigilan sus niveles de glucosa.

Sumado a sus propiedades antioxidantes, que ayudan a combatir el efecto de los radicales libres en el organismo, el higo se convierte en una fruta que aporta mucho más de lo que su temporada tan corta podría sugerir.