Opinión

¿Y si empezamos a soldar la verdad, Óscar Puente?

Según datos de Adif -OKDIARIO se limita en este caso a dar cuenta de los mismos-, la soldadura del tramo de la vía de Adamuz (Córdoba) que se investiga ahora como probable causa del accidente en el que han fallecido 46 personas -tristemente hay que sumar una nueva víctima mortal- fue revisada por última vez con ultrasonidos durante la obra de reforma que Óscar Puente califica de «integral» de la vía Madrid-Sevilla.

Es esta prueba de ultrasonidos la que, según los expertos, es la más fiable y eficaz para detectar fisuras o cualquier otro defecto que pueda suponer un riesgo para la seguridad de los pasajeros. Y decimos que OKDIARIO no interpreta los datos, porque en un dosier elaborado por el gestor ferroviario sobre las revisiones de esta soldadura, el administrador estatal admite explícitamente que «la última inspección se hizo durante su construcción».

Esto es, el 25 de junio del año pasado. O sea, que primero, según el Gobierno, fue en noviembre, después en septiembre y, ahora, se admite que la soldadura fue inspeccionada con ultrasonidos en el momento que se llevó a cabo.

Hay una sutil diferencia de cinco meses en relación con las primeras informaciones dadas por el ministro Puente. Y es que Adif distingue dos revisiones con ultrasonidos: una, a la vía -prueba que se habría realizado el 10 de septiembre de 2025- y otra, expresamente, a la soldadura. Pero en este caso la fecha -y es el dato relevante que no se había hecho público- es muy anterior. En concreto, en junio.

Es decir, siete meses antes del siniestro. Transportes modificó en septiembre de 2024 el contrato de servicios firmado con la empresa Ayesa para la supervisión e inspección de las nuevas soldaduras hechas en el tramo de la línea alta velocidad Madrid-Sevilla con motivo de la reforma «integral» de la vía, que ni era una reforma «integral» ni la soldadura presumiblemente causante del trágico accidente se revisó después de su ejecución. Eso es lo que afirma Adif, señor ministro.