La imperiosa necesidad de acuerdos de mutua renuncia
De la encuesta que hoy ofrece OKDIARIO en exclusiva a sus lectores puede deducirse un diagnóstico: aunque cada vez hay más votantes de derecha en España –el 49,1%, cifra nunca antes alcanzada–, el cuarteamiento de este espacio político entre tres partidos, la existencia de 52 circunscripciones electorales y la Ley D´Hondt puede lograr que el bloque de Izquierdas, en conjunción con los independentistas, revalide su estancia en La Moncloa por cuatro años más.
Probablemente habría que remontarse hasta 1977 para encontrar unas elecciones generales con tanta trascendencia en nuestra Historia. Porque los comicios del próximo 28 de abril no son una votación más. El proyecto de ruptura de la nación española se encuentra muy avanzado y cuenta, en la figura del presidente Sánchez, con un cómplice activo de la máxima relevancia, capaz –lo hemos visto ya– de hacer literalmente cualquier cosa con tal de mantener el poder. A la gravedad de la situación habría que sumar el factor Podemos. En esta ocasión no se conformarán con apoyar desde fuera al Gobierno socialista. Iglesias ahora querrá plazas ministeriales. Si ya causan inquietud las políticas de este PSOE radicalizado, dejamos a la imaginación del lector la deducción de qué puede hacer Podemos ocupando un ministerio de educación, de economía o de asuntos exteriores.
En puridad, no solo está en peligro el actual modelo territorial, sino también todo el orden constitucional en sus derivadas económicas, sociales y políticas. En el peor de los casos, España acabaría recuperándose de un (des)Gobierno así. Si nuestro país sobrevivió al nefasto siglo XIX, también sobrevivirá al presidente Sánchez. Pero no nos engañemos. Si este PSOE revalida su estancia del poder y lo hace de la mano de Iglesias, Torra, Otegi y compañía –que en esta ocasión, como es lógico para su intereses, venderían su apoyo mucho más caro a Sánchez–, el golpe asestado al país sería muy duro. Si nueve meses de presidente Sánchez ya han logrado que la economía retroceda en todos sus índices, imagínense qué sucedería de gobernar cuatro años más. Toda una generación, especialmente los ámbitos más desfavorecidos de la sociedad, perdería su futuro. Precisamente ante esta situación, sorprende lo que está sucediendo en los ámbitos de esta derecha tan hiperventilada, mucho más centrada en sus propios maximalismos narcisistas que en pensar y en actuar por el bien de España. Sobre la lucha de los egos y las imaginaciones pobladas de lecturas de Tintín ha de imperar el sentido de la estrategia, sustancia en acuerdos a tres bandas de mutuas renuncias. De lo contrario, tendremos presidente Sánchez hasta 2030.
Lo último en Editoriales
-
Ni Franco cuando salía en el NO-DO se atrevió a tanto
-
El Tribunal de Cuentas borra las huellas del delito
-
Basta que un inmigrante se declare víctima de una agresión sexual para lograr los papeles
-
Cuando Sánchez chivó al «desconocido» Ábalos que iban contra Koldo
-
Castilla y León confirma que la derecha española está en niveles históricos
Últimas noticias
-
Por qué Sánchez ha roto otro puente con Israel: España se queda sin embajadora en plena crisis diplomática
-
El FBI revela que Irán planeó atacar California con drones para vengarse de EEUU
-
Trump regala zapatos a sus asesores, que se los ponen aunque les queden grandes para que no les regañe
-
Cuándo es el Celta – Olympique de Lyon, horario y por qué canal ponen el partido de octavos de la Europa League en directo y en streaming
-
Quién es Clara Galle: su edad, pareja actual, de dónde es y su trayectoria profesional