Opinión

Hay que endurecer el Código Penal

La iniciativa del Gobierno de modificar el Código Penal es un acierto que sin duda debe contar con el apoyo de todos los demás partidos políticos. Esta medida dotará de las herramientas necesarias a los magistrados para que puedan juzgar con el mayor número de garantías posibles los casos más graves. Con el debate de la derogación de la Prisión Permanente Revisable sobre la mesa, un acuerdo general para seguir ampliando el marco jurídico es indispensable. De ahí que la iniciativa del Gobierno de modificar el Código de Enjuiciamiento Criminal y evitar sentencias “contradictorias” deba ser apoyada por todas las fuerzas políticas sin excepción. De otro modo, será incomprensible que se proteste con palabras y en la calle lo que no se quiere combatir con leyes.

La sentencia del juicio contra los cinco componentes de La Manada ha provocado una situación de indignación general que debe ser escuchada y atendida. Bien es cierto que todo el ámbito legal y punitivo ha de tratarse con calma, sosiego y estudio. No obstante, será conveniente delimitar de un modo más claro qué es “abuso sexual” y qué “violación” y a partir de ahí depurar otros conceptos como “violencia”, “consentimiento” o “intimidación”. Bien es cierto que el tribunal de la Audiencia Provincial de Navarra estaba compuesto por una mujer y dos hombres y ninguno de ellos observó “violación” en los hechos acaecidos. Algo que, por mucho que se respete la independencia judicial, es criticable.

En este sentido, resulta interesante otra iniciativa que puede complementar la del Ejecutivo. Unión del Pueblo Navarro (UPN) propone una reforma donde los delitos sexuales perpetrados por más de un individuo tengan siempre consideración de “intimidación objetiva” y, por lo tanto, sean considerados como agresión sexual o, lo que es lo mismo, violación. No se trata de hacerlo por oportunismo o efecto político, sino porque es necesario dar las máximas garantías para que así nuestros seres queridos estén más protegidos y, en caso de delito, las penas disuadan a otros infractores. Es un camino que ha de transitarse con sumo cuidado, que requiere de una labor esmerada. Sin embargo, endurecer el Código Penal, tanto en este ámbito como en otros, es una necesidad para seguir mejorando nuestro Estado de Derecho en particular y nuestra vida en general.