Gestora, azafata, fotógrafa: Cristina Álvarez, la asesora multiusos de Begoña Gómez
Es difícil encontrar mayor versatilidad que la demostrada por la directora de Programas de la Presidencia del Gobierno, Cristina Álvarez, siempre al servicio de las actividades privadas de Begoña Gómez, pese a que cobraba un sueldo público. OKDIARIO ya ha probado que, además de las gestiones, se encargaba de hacer de azafata en los eventos de la cátedra de la mujer del presidente, pero no sólo eso. Es que Cristina Álvarez se ocupaba también de hacer vídeos y fotografías de todos los actos en los que participaba su jefa. Tanto Gómez como Álvarez están imputadas por malversación por la contratación de la asistente, a sueldo de La Moncloa. Álvarez recibe un salario de más de 52.000 euros brutos por su cargo en la Presidencia del Gobierno. Parece evidente que, en contra de lo que mantiene su defensa, su dedicación en apoyo a los negocios particulares de Begoña Gómez no era anecdótica, porque en realidad se ocupaba de todo. Asesora multiusos, razón por la que el juez Peinado le imputa un delito de malversación.
La asesora fichó por La Moncloa en julio de 2018 sin pasar por ningún proceso selectivo. Por este cargo ha cobrado ya más de 300.000 euros. Sin embargo, sus gestiones para las actividades privadas de la mujer de Pedro Sánchez centran la investigación del juez Juan Carlos Peinado. Según ha acreditado la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Álvarez se ha ocupado de múltiples gestiones para la cátedra de Transformación Social Competitiva que Gómez dirigía en la Complutense, como la búsqueda de financiación, la firma de adendas de colaboración con empresas o la organización de eventos. La asesora mantenía con naturalidad una relación con diferentes instituciones que colaboraban con la cátedra de Begoña Gómez y también con el personal de la Complutense. La hemos visto micrófono en mano en los eventos de su jefa o haciendo incluso de fotógrafa. Esto no era una actividad circunstancial, sino sustancial. O sea, que la empleada pública se dedicó casi exclusivamente a trabajar en las actividades privadas de la mujer del presidente.