España vota monarquía en todas las elecciones

Resulta insoportablemente cansino escuchar a los podemitas quejarse de que a Felipe VI no lo ha votado nadie. La mayoría de ellos no lo saben, fundamentalmente por falta de cultura, ya que aunque algunos tienen títulos universitarios ese dato no dice nada, porque las facultades españolas son una fábrica de ignorantes y expiden títulos como el que fríe churros, así que un grado universitario es compatible con una incultura inconmensurable. Esa ignorancia hace que todos repitan los mismos argumentos sin molestarse en analizarlos, los copian y los pegan sin más.

Dejando aparte que la monarquía fue sometida a referéndum dos veces, en 1976 con la Ley para la Reforma Política; y en 1978, cuando se votó la Constitución. Así como que los españoles nos mostramos mayoritariamente conforme con la institución en todas las encuestas, que ya le gustaría a Pablo Iglesias salir en ellas como sale Felipe VI. Los españoles refrendamos a la monarquía en las urnas cada vez que vamos a votar lo que, felizmente, podemos hacer libremente con mucha frecuencia, no como en las dictaduras comunistas que son modelo y hucha para los podemitas. Y es que su ignorancia no les permite saber cómo se declaró en España su amada segunda república, esa que tanto añoran. Como este dato les hace quedar fatal no se estudia en las escuelas ni lo reproduce nuestro subvencionado cine. Pero la cosa ocurrió así.

Corría el año 1931, el 12 de abril se celebraron unos comicios municipales tras los que Alfonso XIII había anunciado elecciones constituyentes que limitarían los poderes de la Corona. Dichas municipales fueron ganadas por los partidos monárquicos de forma apabullante. Pero los republicanos dijeron que ellos habían ganado en las grandes ciudades y se echaron a la calle de forma violenta, reivindicando su falsa victoria como plebiscitaria. La Guardia Civil y el ejército se negaron a utilizar la fuerza para frenar las algaradas, así que Alfonso XIII, para evitar que el conflicto acabase en un baño de sangre y temiendo por su vida y la de sus hijos, abandonó el país. Sin más votaciones, el comité revolucionario republicano proclamó la II República y aprobó una nueva Constitución republicana. Constitución que, a diferencia de la de 1978, nunca se sometió a referéndum. Hace sólo tres años el PSOE, junto al PP y UPyD, rechazaron una iniciativa defendida por Alberto Garzón, que solicitaba un referéndum consultivo sobre monarquía o república.

En su último consejo federal el PSOE evitó una enmienda que pedía la implantación de una república en España. Y Pedro Sánchez ha manifestado repetidamente que él lo que quiere es una monarquía parlamentaria renovada. Así pues, el republicanismo está hoy representado sólo por la extrema izquierda de Podemos, Bildu, ERC, etc. Si estos partidos volvieran a obtener un resultado parecido al que obtuvieron en las municipales de 1931, volverían a echarse violentamente a las calles, como entonces. Pero les vota un porcentaje mínimo, los más rencorosos, incultos y violentos de nuestra sociedad. Por eso tenemos monarquía, porque los republicanos hoy son sólo de extrema izquierda y sus propuestas son derrotadas elección tras elección. Así que cuando os vengan con ese cuento de que nadie vota a Felipe VI recordadles cómo proclamaron los suyos la II República y decidles que en las últimas municipales, igual que en todas las elecciones generales, autonómicas y europeas, los españoles votamos monarquía. No porque seamos monárquicos, sino porque preferimos cualquier forma de gobierno con tal de no tener que soportar el comunismo republicano.