Consternación en la comunidad zoológica: encuentran 13.000 crías de elefante marino muertas tras sobrevolar unas islas antárticas con drones
Por desgracia, en la Antártida hay varias especies en peligro de extinción y la situación cada vez es más grave. De hecho, los científicos han comprobado cómo la gripe aviar H5N1 está acabando con los elefantes marinos en varias islas.
El caso más dramático se está viviendo en las islas Heard y McDonald, un territorio externo australiano en el océano Austral. Los científicos han usado drones para comprobar la mortandad de los elefantes marinos del sur.
Según los recuentos finales, han registrado 8.573 crías muertas, pero las peores estimaciones podrían hacer que la cifra ascendiera por encima de las 13.000 crías.
Encuentran con drones miles de elefantes muertos en varias islas de la Antártida
El estudio Mass mortality of southern elephant seals during multi-species outbreak of HPAI H5N1 on sub-Antarctic Heard Island, ha colocado el foco en un brote de gripe aviar altamente patógena H5N1.
Para la investigación los zoólogos combinaron vuelos con drones, recorridos a pie y análisis genético del virus. Las campañas se hicieron entre octubre de 2025 y enero de 2026, dos momentos vitales para medir cómo avanzaba la mortalidad en la zona.
Los drones fueron fundamentales porque permitieron revisar áreas inaccesibles, playas de cría y puntos donde una inspección a pie habría sido limitada o habría molestado más a los animales.
El resultado fue incluso peor de lo esperado. Por ejemplo, en la isla de Heard hallaron 8.573 crías de elefante marino del sur muertas. Además, a partir de una mortalidad media del 76%, estimaron 13.359 crías muertas de una producción total de 17.364.
De hecho hay datos todavía peores, como que en una de las zonas la mortalidad observada llegó al 97%. Es decir, no es un hallazgo puntual en una playa concreta de la Antártida.
La gripe aviar que está matando a los elefantes marinos de la Antártida
El comunicado del Australian Antarctic Program confirma que se trata de la primera detección de gripe aviar H5 en un territorio externo australiano. Para saber su impacto, analizaron nueve especies de vertebrados y seis dieron positivo.
Entre ellas estaban el elefante marino del sur, el pingüino rey, el pingüino papúa, el lobo fino antártico y el petrel buceador de Georgia del Sur.
Además de en el elefante marino, también detectó una mortalidad preocupante en pingüinos rey y papúas. Por ejemplo, en enero observaron a varios cientos de pingüinos muertos en la isla.
En cambio, no se detectaron señales de mortalidad inusual en los albatros ni en dos especies endémicas: el cormorán de Heard y la paloma antártica de cara negra.
Por qué el brote de gripe aviar en la Antártida preocupa tanto a los científicos
Más allá de lo preocupante que es una mortalidad tan elevada entre los elefantes marinos, hay otros datos que aterrorizan a los científicos. Por ejemplo, cómo se expandió.
Al parecer, el virus llegó probablemente desde las islas Crozet, a unos 1.800 kilómetros, con una entrada estimada alrededor de agosto de 2025.
Los científicos realizaron 120 vuelos con drones, con más de 1.600 kilómetros recorridos, y búsquedas terrestres que cubrieron unos 300 kilómetros. Esa escala permite medir mejor una crisis que, desde el suelo, habría sido mucho más difícil de cuantificar.