Andalucía planta y protege 30 ejemplares de un árbol que cuenta con solo 110 individuos en la región
Las montañas andaluzas albergan algunas de las especies vegetales más singulares del sur de Europa. Sin embargo, muchas de ellas sobreviven en condiciones extremadamente delicadas.
Las administraciones públicas han intensificado los programas de conservación para evitar la pérdida de biodiversidad en estos entornos de alta montaña. Una de las actuaciones más recientes se centra en un árbol muy poco frecuente en Andalucía: el espino cerval.
Andalucía refuerza la protección del espino cerval, un árbol del que solo quedan 110 ejemplares
La Junta de Andalucía ha impulsado la plantación de 30 nuevos ejemplares de espino cerval (Rhamnus cathartica) en el espacio natural de Sierra Nevada, una actuación dirigida a evitar la desaparición de esta especie en la comunidad autónoma.
Según los datos de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, actualmente solo quedan 110 individuos de este árbol en Andalucía, todos ellos localizados en este enclave que se extiende entre las provincias de Granada y Almería.
Aunque el espino cerval está ampliamente distribuido por diversas regiones montañosas de Europa y Asia, su presencia en el sur de la península ibérica es muy limitada. Esta situación ha llevado a los técnicos de conservación a reforzar su población mediante nuevas plantaciones estratégicas en el entorno natural donde aún persiste.
Los nuevos árboles han sido instalados en zonas adecuadas para favorecer su crecimiento y adaptación al terreno. Con esta medida se pretende aumentar gradualmente la población y mejorar las probabilidades de supervivencia de la especie en el futuro.
Plantación y protección de 30 espinos cervales en Sierra Nevada para evitar su desaparición
Además de la plantación de los nuevos ejemplares, los equipos técnicos han incorporado protectores individuales para cada árbol. Este sistema de protección resulta fundamental para prevenir daños causados por herbívoros, una de las amenazas más importantes para las plantas jóvenes en los ecosistemas de montaña.
La instalación de estos protectores permite que los ejemplares puedan desarrollarse durante sus primeras fases de crecimiento sin sufrir ataques que comprometan su supervivencia.
La actuación se ha llevado a cabo dentro del espacio natural de Sierra Nevada, considerado uno de los enclaves de mayor valor ecológico de Andalucía y un área clave para la conservación de numerosas especies vegetales amenazadas.
El plan de recuperación de especies de altas cumbres protege la flora amenazada en Andalucía
La intervención sobre el espino cerval forma parte del Plan de Recuperación y Conservación de Especies de Altas Cumbres de Andalucía. Este programa autonómico tiene como objetivo garantizar la supervivencia de especies especialmente vulnerables que habitan en los ecosistemas de montaña.
En total, el plan atiende a 61 especies amenazadas, de las cuales 56 pertenecen a flora y cinco corresponden a invertebrados. Para lograr su conservación se aplican diferentes estrategias, entre ellas la creación de colecciones vivas en la Red de Jardines Botánicos de Andalucía y el desarrollo de bancos de semillas.
Otra de las medidas habituales consiste en la instalación de vallados protectores en zonas donde las poblaciones naturales sufren una fuerte presión de herbívoros. Estas acciones permiten reducir los daños sobre las plantas y facilitar su regeneración.