Mundial 2026: dieciseisavos de final

Ralf Rangnick, el hombre que revolucionó el fútbol desde un plató de televisión, desafía ahora a España

El seleccionador de Austria sentó las bases en 1998 de un fútbol que hoy practican los mejores clubes

En la televisión pública alemana explicó el 'gegenpressing' con una pizarra magnética

Requiere una implicación táctica para recuperar el balón a los cinco segundos de perderlo y lanzar un contragolpe

Austria España Mundial
Ralf Rangnick en el Mundial. (Getty)

En 1998, con Alemania sumergida en un debate de estado sobre la salud del fútbol germano, un técnico local salió en la televisión pública (ZDF) —pizarra en mano— para explicar los aspectos tácticos que habían llevado al Ulm a pelear por el ascenso a Bundesliga. En aquella época, el fútbol alemán estaba profundamente arraigado al uso del líbero como último hombre. Sin embargo, el televisivo entrenador desglosó en directo por qué una línea defensiva de cuatro hombres y la presión agresiva al rival eran el futuro del fútbol. Aquel hombre era Ralf Rangnick, un adelantado a su tiempo que ahora —casi tres décadas después— desafía a España en el Mundial con Austria.

Su idea, como todos los cambios revolucionarios, tuvo más detractores que defensores. Alguno con voz más que autorizada. «Es una tontería», apodó el mismísimo Franz Beckenbauer. Lo explicado por Ralf Rangnick a finales del pasado siglo fue bautizado como gegenpressing. Contrapresión. La idea troncal es recuperar el balón inmediatamente tras pérdida.

La Austria de Rangnick lo aplica con un 4-2-3-1 en forma de embudo por el centro. Los extremos y mediapuntas se cierran hacia el interior y los centrocampistas se juntan para tener más presencia en el medio y activar la presión sin balón. Para Ralf Rangnick, son decisivos los cinco primeros segundos tras perder el balón.

Si lo consigue, su equipo lanzará un contragolpe de inmediato, pues Rangnick considera que los contraataques deben concluir en un intervalo máximo de diez segundos y con pases diagonales cortos. Austria lo aplica desde que Ralf llegó a su banquillo en 2022. No les ha ido mal. Se han clasificado a un Mundial por primera vez desde 1998 y han superado la fase de grupos, algo inédito desde el Mundial 1982 en España.

Ralf Rangnick, el cerebro detrás de Red Bull

Sin olvidar que Austria lideró en la pasada Eurocopa su grupo en el que estaban Francia, Países Bajos y Polonia. Ralf Rangnick es a sus 67 años el entrenador alemán con mayor influencia a través de sus ideas. El gegenpressing es una metodología coral que obliga a una precisa compenetración y gran estado físico.

«Nuestra mayor fortaleza es la unión y el espíritu de equipo, además de la garra y la intensidad. Jugamos un fútbol muy intenso porque tenemos a los jugadores perfectos para ese estilo», analizó Sasa Kalajdzic. El mismo Ralf Rangnick se define a sí mismo como un entrenador, orador y filántropo. Así figura en su página web a tiro de un scroll. Antes, la bienvenida la da uno de los versos finales del poema Invictus, escrito en 1875 por el poeta inglés William Ernest Henley.

«Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma». ¿Le suena? Rangnick lo ha sido siempre. En su currículum figura el milagro de Hoffenheim, cuando llevó en dos años al equipo de la ciudad homónima a Bundesliga desde Tercera División y, en el curso de su estreno en la élite, lo convirtió en campeón de invierno. Con el Schalke de Raúl conquistó una Copa y alcanzó las semifinales de Champions.

Y ha sido el cerebro detrás del éxito y expansión del conglomerado Red Bull en el fútbol, especialmente del Leipzig, a quien llevó a la Bundesliga con cuatro ascensos en siete años. Ralf Rangnick, el cerebro alemán detrás de Austria. Su gegenpressing lo emularon Jürgen Klopp, Nagelsmann y Flick y ahora desafía a España en el Mundial. Del plató de la ZDF emitiendo para todo el mundo.

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