Nico Williams es el ‘fichaje’
El extremo dejó atrás la lesión sufrida ante Uruguay y reapareció frente a Bélgica, llegando al cien por cien para la semifinal contra Francia
Su velocidad, desborde y capacidad para romper partidos convierten a Nico en el gran refuerzo de España cuando más lo necesita
Las semifinales blindan a De la Fuente

España llega a las semifinales del Mundial con una noticia que va mucho más allá de cualquier ajuste táctico. Luis de la Fuente recupera a Nico Williams. Después de perderse los partidos frente a Austria y Portugal por la lesión muscular en el aductor derecho que sufrió ante Uruguay y reaparecer con minutos ante Bélgica, el extremo del Athletic vuelve a estar al cien por cien para el duelo contra Francia. En una Selección que apenas ha tenido bajas durante el torneo, el regreso de Nico supone un impulso enorme. En el vestuario lo viven casi como si se tratara de un fichaje en pleno Mundial.
La lesión llegó en el peor momento posible. Nico se había convertido en una de las grandes armas ofensivas de España y la dura entrada sufrida frente a Uruguay frenó en seco su crecimiento en el campeonato. Sin embargo, el internacional español aceleró los plazos de recuperación para no perderse la recta final del torneo y ya dejó atrás cualquier molestia en los cuartos de final frente a Bélgica, jugando unos muy buenos minutos. El cuerpo técnico considera que está plenamente recuperado y listo para asumir el papel que el partido requiera, ya sea desde el inicio o como revulsivo. En cualquier caso, vuelve a ser una pieza de primer nivel para De la Fuente.
Su regreso llega, además, en el momento perfecto. Francia representa un desafío completamente distinto al de Bélgica y España necesitará futbolistas capaces de romper partidos por sí solos. Ahí aparece Nico Williams. El combinado nacional ha construido buena parte de su camino hacia las semifinales desde el control del balón, la paciencia y el dominio de la posesión, pero el extremo añade un registro diferente. Es el futbolista que convierte una jugada pausada en una acción de vértigo en apenas unos segundos. Su capacidad para romper líneas, superar rivales en el uno contra uno y atacar espacios ofrece una alternativa que muy pocos equipos del Mundial pueden igualar.
Ese desequilibrio obliga a cualquier rival a modificar su estructura defensiva. Nico fija al lateral, atrae ayudas constantes y genera espacios para que aparezcan futbolistas como Pedri, Dani Olmo o Fabián entre líneas. Además, su velocidad obliga a las defensas a retrasar varios metros su posición, algo que beneficia directamente al juego de combinación de España. Cuando está sobre el terreno de juego, la Selección gana profundidad, amplitud y una amenaza permanente por el costado izquierdo.
Un puñal por la banda
Pero hay otro aspecto que puede resultar decisivo frente a Francia. Si el partido se rompe en algún momento, España contará con un arma que apenas ha podido explotar durante buena parte del campeonato. Nico es uno de los futbolistas más peligrosos del mundo en campo abierto. Su potencia y su zancada convierten cualquier recuperación en una ocasión de peligro, una virtud especialmente valiosa ante una selección francesa que también buscará correr cuando recupere el balón. Tener esa amenaza obligará a los de Didier Deschamps a medir mucho mejor sus riesgos.
Ahora la gran incógnita pasa por conocer cuál será la decisión de Luis de la Fuente. El seleccionador puede apostar por devolverle directamente la titularidad o mantener el plan que tan buenos resultados le ha dado hasta ahora y reservarlo como el gran agitador desde el banquillo. En cualquiera de los dos escenarios, el regreso de Nico multiplica las opciones de España. En el momento más importante del Mundial, el combinado nacional recupera a su futbolista más explosivo. Y eso, a estas alturas del campeonato, vale prácticamente como un fichaje.