Mundial 2026: dieciseisavos de final

¡Bombazo en el Mundial! Gill levanta el muro de Paraguay para echar en penaltis a Alemania

Alemania cae contra Paraguay en la tanda de penaltis por 3-4 tras empatar a uno al término de los 90 minutos y de la prórroga

Orlando Gill cuajó un partidazo y se encumbró en la tanda de penaltis deteniendo dos lanzamientos de los germanos

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Paraguay elimina a Alemania
Orlando Gill para un penalti.
Hugo Carrasco

Orlando Gill se ha convertido en el héroe de lo que va de Mundial. Recital del portero de Paraguay, especialmente en la tanda de penaltis, para eliminar a una pobre Alemania. Después de un agónico partido en el que los germanos tuvieron que remar y remar sin prácticamente avanzar, la tanda de penaltis decidió el encuentro. Enciso había puesto cuesta arriba la eliminatoria para los de Nagelsmann, que empataron por medio de Havertz en la segunda mitad. Pudieron ganarlo, pero le anularon un polémico gol a Tah. Ya en la tanda, fallaron el jugador del Arsenal y Woltemade ante Gill; Sanabria y Balbuena daban vida a Alemania errando después, pero Tah la mandaba al cielo de Boston.

Adiós a los alemanes, que se van, de nuevo, a las primeras de cambio. Como en 2018 y 2022, donde no pasaron de fase de grupos. Todo, después de un partido de lo más malo de un combinado teutón que siguió la línea de los últimos. Mal fútbol, con un Wirtz o un Musiala desaparecidos y que, además, se encontró con un gigante bajo palos. Un Gill que es ya todo un héroe nacional en Paraguay. Tremendo partido del portero de San Lorenzo de Almagro.

Tercer partido de los dieciseisavos y tercer partido de lo más igualado. Sobre el papel, favoritísima Alemania, pese a las dudas que habían dejado en la fase de grupos. Sí, goleada ante Curazao por 7-1, pero victoria sobre la hora por la clasificación ante Costa de Marfil y derrota ante una Ecuador que no había dado ninguna sensación positiva en el resto de encuentros. Enfrente, una Paraguay que hizo aguas ante Estados Unidos en el estreno y que acabó siendo tercera tras ganar a Turquía y empatar ante Australia.

Los del Lechuga Alfaro, tras lo visto en los tres partidos anteriores, sólo tenían una oportunidad, que pasaba por encerrarse atrás, aguantar el tirón e intentar aprovechar las pocas concesiones de una Mannschaft a la que se esperaba volcada. Y ese fue el guion del partido. Era un partido de picar piedra para los germanos, a los que el muro paraguayo se les resistió muchísimo.

También hizo resistencia el mal estado en el que parecen estar los Sané, Havertz y Wirtz. Contaban también con Undav de inicio, pero no estuvo fino. O, más bien, no le llegaron grandes oportunidades. El cortocircuito alemán en los metros finales era de lo más preocupante. Fallaron infinidad de pases, lo que les impedía poner en aprietos a una defensa de lo más ordenada y cerrada.

Y cometieron un descuido, que pagaron caro. Por la derecha, Almirón se inventó una floritura para liberar a Galarza y dejarle con todo el tiempo del mundo para pensar. La puso al corazón del área, donde –ante una defensa que estaba a todo menos a sus labores– apareció Enciso. Sin despegar prácticamente los pies del suelo, cabeceó al fondo de la red de Neuer. El partidazo estaba servido. Alemania, obligada a remontar y sin dar sensación de estar capacitada para hacerlo.

Acoso y derribo alemán

Se fueron a vestuarios y el regreso fue distinto. El plan de partido era el mismo: picar, picar y picar. En esta ocasión, sí que parecía que Alemania estaba más enchufada, se entendía mejor y generaba peligro. Y de un centro peligrosísimo, de esos que son medio gol, llegó el empate. Le hizo falta a Havertz únicamente tocarlo para mandarla a guardar.

Y así siguieron los germanos, luchando contra un reloj que avanzaba peligrosamente hacia la prórroga. Igual que lo habían hecho los encuentros de Canadá y Brasil, que se decidieron en el descuento. Y a ese añadido llegaban los tetracampeones, en busca de no meterse en más problemas, pero no fueron capaces de romper la igualada y el partido tenía media hora más por delante para resolverse.

Primera prórroga del Mundial, en uno de los partidos que más claros parecían y, ahí, Alemania sí que imponía su superioridad. Llegaban a marcar, pero el gol no subía al marcador. Mucha polémica por una supuesta falta al portero. Tah remató con todo al fondo de la red y el contacto de Waldemar Anton no impide a Gill llegar. El meta de los guaraníes, por cierto, hizo un partidazo.

El caso es que el partido se enfangó y, en esa batalla, el fútbol sudamericano lleva años de ventaja. Se jugó poco o nada y el partido se redujo a centros laterales a la desesperada de los germanos en busca de evitar los penaltis. La tuvo Anton con un cabezazo a la salida de un córner que volvió a encontrarse con Gill y el partido se fue a los lanzamientos.

Gill reina en los penaltis

Orlando Gill se encumbró nada más empezar, al detener el lanzamiento de un adornado Havertz. Mauricio ponía por delante a Paraguay y metía más presión a la tetracampeona. Kimmich no fallaba, pero Gómez tampoco, ante un Neuer que se lanzaba mucho antes de lo que le tocaba. Gill se quedaba a punto de pararle otro a Musiala y Galarza engañaba a Neuer. Woltemade andaba para regalarle el balón a Gill, que daba más de medio pase a los guaraníes.

Quería más emoción Sanabria, que la mandó fuera. Amiri ponía el empate a tres a falta del quinto de los paraguayos y Balbuena, que había entrado únicamente para tirar, lo falló. De primero de fútbol. Esto entraba en la muerte súbita, por si no había sido suficiente ya. Y Tah, al que le habían anulado el 2-1, la mandó a las nubes. A la tercera fue la vencida y Canale la mandaba dentro.

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