Italdesign GTZero, fuera de lo común
Extraño, original, llamativo… todos los adjetivos que se te puedan ocurrir dentro de esta línea pueden servir para describir el nuevo Italdesign GTZero, el vehículo que ha desvelado durante el Salón de Ginebra Italdesign Giugiaro, el equipo de diseño del grupo Volkswagen.
El Italdesign GTZero es uno de los coches más especiales de cuantos se han presentado en el reciente Salón de Ginebra. De hecho, este prototipo es considerado por sus creadores como una escultura en movimiento. Ni si quiera el hecho de saber que nunca lo llegaremos a ver a la venta le resta un ápice de interés. Pero es que no es nada habitual ver las formas que presenta este vehículo, con un parabrisas de forma hexagonal o con un hueco de acceso al maletero de semejantes dimensiones.
Sabemos también que el comportamiento dinámico del Italdesign GTZero sería una auténtica delicia, especialmente por la presencia de cuatro ruedas directrices, lo que siempre aporta un plus de agilidad y aplomo a poco que el sistema esté bien estudiado.
Lo último en Motor
-
Un propietario de un coche eléctrico estalla tras varios meses de uso: «Estoy hasta las narices, hay cosas que nadie te cuenta antes de comprarlo»
-
Ni híbrido ni eléctrico: el SUV de menos de 15.000 euros que está llamando la atención por su tamaño, equipamiento y precio ajustado
-
China duplica su presencia en el Salón del Automóvil de París y desafía a los fabricantes europeos en casa
-
Lexus planta cara a las berlinas alemanas con un nuevo ES eléctrico de hasta 581 km de autonomía
-
Lancia resucita el Gamma 50 años después con 740 km de autonomía y una versión deportiva de 350 CV
Últimas noticias
-
Flick abandona el perfil bajo tras golear al Getafe: «Queremos escribir la historia»
-
Cómo se escribe cebra o zebra
-
Iker sobre el acoso a ‘Horizonte’: «Si a mi equipo le pasa algo, algunos se van a enterar de lo que vale un peine»
-
Bajo los adoquines de Madrid: el fascinante hallazgo de los túneles secretos que conectaban los antiguos conventos de la Corte
-
Los científicos no dan crédito: crean en Estados Unidos un aislante térmico rígido que deja pasar cinco veces menos calor que la silicona de las manoplas de horno