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Madrid inicia la tramitación para declarar Bien de Interés Cultural la antigua fábrica de Clesa

La Comunidad de Madrid ha anunciado que se iniciará los tramites para declarar a la fábrica Clesa Bien de Interés Cultural

La fabrica supuso un hito en la modernización

La Comunidad de Madrid ha iniciado el procedimiento para declarar como Bien de Interés Cultural (BIC) la antigua fábrica de Clesa en la capital, en la categoría de monumento, según ha informado la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte. 

Los primeros tramites del expediente se llevarán a cabo para que aparezcan próximamente publicados en el Boletín Oficial regional. La fabrica es una de las obras clave del arquitecto Alejandro de la Sota y de la primera arquitectura moderna española.

El inicio de este tramite empezó el pasado 30 de octubre cuando los grupos municipales en el Ayuntamiento de Madrid habían instado a la Comunidad de Madrid a emprender el expediente para la declaración de la antigua fábrica Clesa como BIC, iniciativa que salió adelante con los votos a favor de todos los grupos y que ahora se pone en marcha.

La condecoración de este edificio situado en el distrito de Fuencarral-El Pardo se debe principalmente por su innovación y aportaciones técnicas a la arquitectura industrial.

La protección BIC incluye el entorno del inmueble que abarca la parcela del edificio y la colindante que forma parte del complejo para «evitar que se pierda la percepción y comprensión cultural». Se respeta así el deseo de los autores, subraya la Consejería, de hacer convivir su proyecto con la naturaleza del entorno. A pesar de que el Gobierno regional considera que no es necesario hacer extensiva la declaración al resto de parcelas colindantes porque el suelo está clasificado como urbanizable de especial protección.

Historia de Clesa

La fábrica supuso un hito en la modernización y mejora de los hábitos alimentarios de la población en su promoción del consumo de leche tratada e higienizada de forma industrial. Esto provocó que se convirtiese en objeto de visita de los escolares de la época, quienes admiraban la modernidad, monumentalidad y pulcritud de las instalaciones.

Desde su apertura en 1962 se convirtió en punto de referencia de la zona norte de Madrid, por su calidad, tamaño y el moderno diseño, uno de los mejores ejemplos de arquitectura industrial española del siglo XX y de las primeras edificaciones realizadas con hormigón pretensado.

El proyecto se inició en septiembre de 1958, conjuntamente, por el arquitecto Alejandro de la Sota y el ingeniero agrónomo Manuel Ramos Amieva, con el objetivo de elaborar productos lácteos.

La antigua factoría de Clesa, que cesó su actividad en 2011, ocupa un terreno de más de 10.000 metros cuadrados en la avenida del Cardenal Herrera Oria y se construyó a finales de la década de los 50 para el embotellado de leche de esta empresa de origen burgalés.