Ábalos: «Me han convertido en el chivo expiatorio de toda la operación por ser confiado»
El ex ministro denuncia ser víctima de una estrategia para encubrir responsabilidades
El ex ministro de Transportes José Luis Ábalos se ha proclamado víctima de una operación para convertirle en «el chivo expiatorio de toda la operación por ser confiado», según ha manifestado en una conversación con OKDIARIO. El dirigente socialista ha denunciado que su exceso de confianza en colaboradores como Koldo García y Víctor de Aldama le ha llevado a ser señalado como cabeza visible de una trama de la que asegura haber sido manipulado.
Ábalos muestra su convencimiento de que ha sido utilizado como cabeza de turco por terceros para encubrir responsabilidades mayores. El ex ministro ha revelado que su ingenuidad política le ha convertido en el objetivo principal de una investigación que considera desproporcionada.
Dice que su relación con los principales imputados del caso se basaba en la confianza, lo que habría facilitado que le utilizaran como pantalla para ocultar las verdaderas dimensiones de la trama. «Yo me siento un gilipollas», ha confesado el ex ministro, mostrando su frustración por haber sido engañado por personas de su entorno.
En este contexto, Ábalos recomienda «leer al marqués de Beccaria, que se oponía al escarmiento». Por el contrario, cree que esa práctica es lo que se esta aplicando con él desde la prensa. Del mismo modo, Ábalos recuerda que «como decía Norberto Bobbio, el Estado de Derecho es una conquista revolucionaria» y conviene no renunciar a ese sistema garantista que ve en riesgo en su caso. Llega a decir que ahora tiene «empatía» por Rodrigo Rato, ex alto cargo del Gobierno con el PP: «Sin que me caiga bien y sin tener nada en común ideológicamente, sentí humanidad al ver un documental sobre su caso».
El político valenciano ha insistido en que desconocía las actividades paralelas que desarrollaban sus colaboradores y ha negado haber obtenido beneficio económico alguno de las operaciones investigadas. «¿Dónde está la pasta?», se ha preguntado retóricamente, desafiando a los investigadores a encontrar pruebas de enriquecimiento personal.
«¿Dónde está la pasta?»
Ábalos ha relatado cómo fue víctima de una elaborada estrategia de manipulación por parte de Víctor de Aldama, a quien ha acusado de haberle tendido «un cebo» con el apartamento de Jésica, la joven con la que mantuvo una relación sentimental.
El ex dirigente socialista ha revelado que conoció a Jésica precisamente a través de Aldama vía Koldo García, quien se la presentó en lo que ahora considera una maniobra calculada. «Yo conozco a Jésica por Aldama», ha confesado, explicando que el empresario actuó como intermediario en una relación que posteriormente se ha convertido en uno de los elementos centrales de la investigación.
Ábalos ha mostrado su perplejidad por el hecho de que tanto Aldama como Jésica negaran conocerse durante sus declaraciones ante el Tribunal Supremo, cuando él puede asegurar que cenó con ambos en varias ocasiones.
El ex ministro ha denunciado que el apartamento de Jésica se siguió pagado por terceros incluso después de que terminara su relación, lo que considera una prueba de la manipulación a la que fue sometido. «¿Por qué se siguió pagando si yo terminé con ella?», se ha preguntado, sugiriendo que existía un interés oculto en mantener viva esa conexión.
«Operación de penetración»
El ex ministro ha desarrollado una teoría sobre lo que considera una «operación de penetración» diseñada para infiltrarse en las estructuras del poder. Según su versión, tanto Koldo García como Víctor de Aldama habrían diseñado una estrategia para utilizar su posición ministerial con fines espurios.
«Diseñan el operativo de penetración y me usan», ha explicado Ábalos, quien ha descrito cómo Koldo García se fue convirtiendo progresivamente en «el hombre para todo» dentro de su equipo ministerial. El ex ministro ha señalado que García fue ganando autonomía hasta actuar «por sí mismo» sin necesidad de invocar su nombre o autorización.
Ábalos dice que ha revisado las conversaciones intervenidas por la UCO y ha visto cómo Koldo García hablaba con otros imputados «con un reconocimiento de entidades autónomas», sin necesidad de mencionar que actuaba en su nombre o por delegación.
«Ya no es por decir lo pide el ministro. No, no, tú estás ahí hablando ya como tú mismo», defiende el ex ministro, sugiriendo que Koldo García había adquirido una posición de poder independiente que utilizaba para sus propios fines.
El ex dirigente socialista ha descrito cómo Koldo García mantenía relaciones con funcionarios y empresarios ofreciendo favores a cambio de recibir otros, creando una red que trascendía su papel como asesor ministerial. «Cuando pedía un favor, pero pagaba con favores también», ha opinado Ábalos.
La investigación judicial ha revelado la existencia de grabaciones comprometedoras realizadas por Koldo García, en las que aparecen conversaciones con diversos imputados sobre presuntamente la adjudicación de contratos y el reparto de comisiones. Ábalos ha mostrado su estupefacción por estas grabaciones, calificándolas como «una locura» y «una deslealtad»: «Lo peor es que él no da explicaciones a por qué grabó».
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