Internacional

La paz de Santos no funciona: ya son tres los secuestrados por disidentes de las FARC en Colombia

Dos campesinos del municipio de San Vicente del Caguán, en el departamento colombiano de Caquetá, han sido secuestrados por disidentes de las autodenominadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Otro grupo desgajado de narcoguerrilla mantiene bajo su poder también a Arley López, un funcionario de la ONU desde el pasado 3 de mayo en el departamento de Guaviare.

El alcalde de San Vicente, Humberto Sánchez, ha apuntado a la guerrilla por la desaparición de estos campesinos y se ha remitido al testimonio de varios vecinos.

«La comunidad los está buscando. Los vieron pasar por una vereda entre Las Damas y La Novia. Los vieron amarrados y al parecer son disidentes al mando de ‘Euclides’», ha apuntado Sánchez.

El Gobierno y las FARC firmaron el pasado 12 de noviembre un segundo acuerdo de paz tras el rechazo del primero en plebiscito el 2 de octubre anterior. Desde entonces, los narcoterroristas han iniciado un proceso de desarme y desmovilización en zonas de concentración vigiladas por un mecanismo tripartito con participación de la ONU.

Liberación «inmediata e incondicional»

Precisamente, este domingo, el ministro para el Postconflicto de Colombia, Rafael Pardo, ha exigido a los disidentes de las FARC la liberación «inmediata e incondicional» del funcionario de Naciones Unidas que fue secuestrado el pasado 3 de mayo en el departamento de Guaviare.

«Hace diez días fue secuestrado por un grupo disidente de las FARC un funcionario de la Organización de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, (UNODC). Lo que quiero exigir, y creo que todos los que estamos aquí, es la inmediata e incondicional liberación de este funcionario», ha dicho.

Pardo ha hecho estas declaraciones desde Guaviare, hasta donde se ha trasladado para el lanzamiento del programa de sustitución voluntaria de cultivos de coca, con el que el Gobierno pretende erradicar hasta 100.000 hectáreas de plantaciones ilegales este año, y en el que participaba el trabajador de la ONU.

El Sistema de Naciones Unidas en Colombia se expresó de la misma forma el pasado jueves, reclamando «la liberación inmediata e incondicional» del rehén, del que destacó «su dedicación para servir a las poblaciones más necesitadas» del país. «Es padre, hijo y esposo y nuestra prioridad continúa siendo su bienestar y el de su familia», indicó.

El Sistema de la ONU en Colombia respondió así al Frente Primero de las FARC, que el jueves emitió un comunicado en el que reivindicó el secuestro y condicionó la liberación del rehén a que el Gobierno elabore «un plan de desarrollo integral» que solucione el problema social y económico de los cultivadores de coca.

Dicho plan, según el Frente Primero, que se ha desvinculado del acuerdo de paz firmado el pasado 24 de noviembre, deberá satisfacer «las necesidades de los cultivadores de hoja de coca, antes que cualquier intento de erradicación para que el campesinado pueda desistir de dichos cultivos de manera gradual».

Arley López, miembro colombiano de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito que participaba en el programa de erradicación y sustitución voluntaria de cultivos ilícitos, fue capturado el pasado 3 de mayo en la localidad de Barranquillita, Guaviare.

En opinión del Frente Primero, el secuestrado «se encontraba persuadiendo y engañando a los campesinos que tienen como sustento familiar los cultivos de coca» para que renunciaran a ellos integrándose de esta forma en el programa sobre plantaciones ilícitas emanado del acuerdo de paz.