Internacional
'QATARGATE'

López Aguilar salva tener que dar explicaciones sobre la trama del ‘Qatargate’ en el Parlamento Europeo

Los conservadores aumentan la presión para que la comisión rinda cuentas tras votar la exención de visados a Qatar

El Parlamento Europeo estrecha el círculo sobre el grupo socialista

López Aguilar se reunió 2 veces con el ‘padrino’ qatarí de la trama que investiga Bélgica

El eurodiputado español y ex ministro socialista Juan Fernando López Aguilar volvió esta semana a eludir el debate sobre el Qatargate en la comisión de Libertades Civiles (LIBE) que preside en el Parlamento Europeo. En un momento de crisis reputacional donde las críticas aumentan por semanas ante lo que se considera un cierre en falso del escándalo de sobornos a eurodiputados con dinero procedente de Qatar y Marruecos, el socialista español tuvo que echar mano para evitar un debate incómodo de los votos de sus compañeros socialistas -curiosamente mayoritarios en dicha votación a pesar de ser segundos en número de miembros-, de los populares, y del resto de la izquierda.

La votación se produjo por iniciativa de los conservadores que tras la sucesión de escándalos, detenciones, registros domiciliarios y levantamiento de inmunidades que se han ido produciendo desde hace dos meses, momento en el que estalló el Qatargate y por el cual siguen detenidos Pier Antonio Panzeri, Eva Kaili y Francesco Giorgi. La pasada semana se produjeron dos nuevos levantamientos de inmunidades que afectaron a los socialistas Marc Tarabella y Andrea Cozzolino. Está previsto que en los próximos días sean llamados para declarar ante el juez instructor del caso. En la reunión de la comisión de LIBE que preside el español Lopez Aguilar tomó la palabra el eurodiputado belga, Tom Vandendriessche, quien dijo que han «pedido reiteradamente que se abra un debate sobre el escándalo de corrupciones del Qatargate y la influencia de países terceros en la Unión Europea. Una mayoría de los grupos políticos se opusieron a ello. Quiero recordar que una votación sobre la liberalización de los visados a Qatar tuvo lugar en esta comisión el pasado 1 de diciembre». Por eso, creen que «el tema exige un debate y una reflexión».

En el fondo, los promotores de la iniciativa lo que querían es ver al eurodiputado socialista y a otros miembros del grupo contestando preguntas incómodas sobre sus contactos o relaciones con los investigados en la trama de corrupción. Sorprendentemente, la iniciativa fue rechazada por 43 votos frente a 8, mediante el sistema de mano alzada para que no quedara constancia nominal de las votaciones.

La votación a la que hacía referencia el eurodiputado conservador Vandendriessche fue la que tuvo lugar el pasado 1 de diciembre, en la que votaron los socialistas Eva Kaili, Marc Tarabella aún sin ser miembros de la misma, sobraban socialistas en la votación y López Aguilar mantuvo dos conversaciones extrañas y sospechosas en el descanso anterior a la votación donde precisamente recibía indicaciones de los dos no miembros que acudieron expresamente a votar. Al mismo tiempo, recibió un documento de la mano del socialista belga Tarabella del cual nada se sabe sobre el contenido del mismo.

Otro de los elementos que llamó la atención aquel día fue que López Aguilar se saltó el procedimiento formal de repasar los nombres de los allí presentes, como por ejemplo sí hizo el lunes. Preguntado el socialista español por lo ocurrido explicó que dio «la palabra al parlamentario para que defendiese su propuesta. Se votó seguidamente y ahí está el resultado. Así se decide en el Parlamento Europeo y en todos los parlamentos, con votaciones democráticas». Por su parte, fuentes del PP allí presentes explicaron el voto contrario a la apertura del debate sobre el Qatargate a que «la posición del grupo es que este tema tiene que ser abordado en otro formato. Ya hay una comisión especial para tratar las injerencias extranjeras y ya hemos tenido una sesión sobre la estrategia de influencia de Qatar. Con la investigación judicial activa y tras el levantamiento de las inmunidades como había pedido la justicia belga en el nivel de comisión LIBE es donde, por el momento, se llega».

La estrategia de la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, en todo este tiempo ha sido ir con calma por detrás de la investigación del juez belga, Michel Claise, y no adelantar acontecimientos. Algunos eurodiputados socialistas creen que esto se ha limitado, si se llega a probar, «en una pequeña trama de corrupción de un grupo pequeño de participantes» que por ahora sólo mantiene en la cárcel a tres personas tras la liberación en las última semana de otro de los investigados, aunque bien podría dar un vuelco cuando menos nadie se lo espere con nuevas confesiones de los detenidos o con las de los nuevos socialistas que pronto serán llamados a declarar.