El hombre que quiso matar a Ronald Reagan por amor a Jodie Foster sale en libertad 35 años después
Fue el último presidente de Estados Unidos tiroteado. John Hinckley Jr. no mató a Ronald Reagan, pero estuvo a punto de lograrlo el 30 de marzo de 1981. Ahora se ha sabido que Hinckley será liberado después de 35 años en un hospital psiquiátrico, según ha dictaminado un juez federal este miércoles.
El juez ha concedido a Hinckley, de 61 años, permiso para vivir a tiempo completo en la casa de su madre en Williamsburg, Virginia, tras resolver que su tratamiento permanente y recluido en el Hospital St. Elizabeth de Washington DC «ya no está clínicamente justificado ni es beneficioso».
La Fiscalía, sin embargo, se ha opuesto al aumento de las libertades para Hinckley, diciendo que tiene su historia es engañosa argumentando que en 1987 confesó por escrito que «los psiquiatras jamás llegarán a conocer al verdadero John Hinckley».
El magnicida frustrado deberá residir con su madre durante al menos el primer año completo de su liberación, atendiendo la resolución del juez de distrito Estados Unidos Paul Friedman. Después, podrá vivir en una vivienda independiente, ya sea solo o acompañado, a condición de que sea aprobado por los médicos que siguen su tratamiento.
El juez Friedman ha tomado esta decisión basándose en la convicción de que la familia de Hinckley tiene suficiente dinero como para continuar el tratamiento sufragándolo de su cuenta y que podrán prestarle la atención debida fuera de la reclusión hospitalaria. Además, el texto del juez prevé que el hombre que quiso asesinar a Reagan podrá presentar solicitud para ser beneficiario de subsidios federales una vez que se convierta en residente en el estado de Virginia.
En todo caso, el auto sentencia que si reincide, tendría que regresar al hospital mental.
Un magnicidio por amor
Hinckley tenía 25 años cuando en 1981 abrió fuego a las puertas del hotel Washington Hilton, alcanzando a Ronald Reagan en el pecho.El magnicida frustrado hizo todo por una obsesión con la actriz Jodie Foster, a quien dijo que quería impresionar con su acción.
Aun así, Hinckley fue declarado no culpable por razones de demencia y se le sentenció a vivir en tratamiento de St. Elizabeth. Con los años, el tribunal le fue reduciendo las restricciones, y, más recientemente, ya se le ha permitido pasar días consecutivos en la vivienda de su madre, en una comunidad cerrada al sur de Washington.
También fue herido de un disparo en la cabeza James Brady, secretario de Prensa del presidente republicano, mientras que un agente de policía y un agente del Servicio Secreto fueron heridos. Brady visitó el pasado 30 de marzo la Casa Blanca con motivo del 35 aniversario del magnicidio frustrado.
Según informa la agencia Associated Press, citada por la NBC, Hinckley ha sido visto yendo de compras y al cine, a pesar de que el Servicio Secreto lo sigue en ocasiones.
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