El expresidente paraguayo Santiago Peña, en arresto domiciliario tras su detención por la Policía
Fue destituido por el Senado tras la quiebra de UENO Bank con pérdidas de 1.200 millones que afecta a la mitad del país

El recientemente destituido presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha sido detenido este viernes por la Policía y puesto en arresto domiciliario tras la orden de detención emitida por la Fiscalía en su contra, en medio del juicio político abierto por el escándalo financiero de Ueno Bank que llevó al Senado a destituirle el jueves por «mal desempeño de sus funciones». El cierre de la entidad bancaria digital ha provocado la pérdida de unos 1.200 millones de dólares para 3 millones de clientes, casi la mitad del país. El vicepresidente Pedro Alliana asumió la presidencia del país hasta agosto de 2028.
Según ha confirmado el fiscal Cristian Benítez, Peña deberá permanecer detenido en su domicilio hasta ser puesto a disposición de la Fiscalía y la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción. «Tenemos la orden de detención (…), se van a analizar las evidencias que se tienen y el juez penal de garantías determinará dónde va a estar sometido a lo largo del proceso», avanzó el fiscal, quien aseguró que se trata de un «caso difícil».
A la orden de arresto del expresidente se suma la detención del exministro de economía, exgobernador del Banco Central y número dos de Peña, Carlos Carvallo. Por su parte, el nuevo presidente de Paraguay, Pedro Alliana, anunció el viernes tras jurar al cargo que los afectados por el «descalabro financiero» como consecuencia del cierre de Ueno bank «serán compensados plenamente».
De esta manera, Peña pierde su condición de aforado en calidad de senador vitalicio, después de que el Senado votase y aprobase su destitución este viernes con una aplastante mayoría de 44 votos sobre un total de 45. Había presentado su renuncia el jueves pero el Congreso no se pronunció por falta de acuerdo, y el debate se centró entonces en si debía aceptarse su dimisión o destituirle directamente.
El Senado retomó el juicio político contra el exmandatario, que había solicitado un aplazamiento de 72 horas del mismo, después de que un grupo de parlamentarios de su Partido Colorado boicotease el jueves la sesión abandonando el pleno.
Tras conocer el resultado de la votación, miles de manifestantes, ahorradores afectados, jubilados y estudiantes que llevaban horas en una vigilia ininterrumpida frente al Congreso, han celebrado la destitución de Peña.
Su renuncia vino motivada por la caída de Ueno Bank, una entidad financiera vinculada a exsocios comerciales del mandatario que colapsó y fue intervenida por el Banco Central tras una caída de la solvencia por debajo de mínimos y, por lo tanto, su incapacidad para proteger los depósitos de 2,9 millones de sus clientes.
«No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal», dijo el propio Peña en un mensaje en su cuenta de X en el que llamó a los paraguayos a unirse para reconstruir y recuperar la confianza.