Internacional
Trump, contra la tiranía de los ayatolás

La dictadura de Irán recula ante Trump y cancelan sus maniobras militares en el Estrecho de Ormuz

Los ayatolás mantienen las advertencias a Occidente y siguen con la represión a los manifestantes

  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

El régimen de Irán de los ayatolás ha reculado este domingo y cancelado las maniobras en el Estrecho de Ormuz tras las amenazas de Estados Unidos. Sin embargo, utilizando un doble lenguaje, mantiene advertencias a Occidente. El país anunció que no llevará a cabo las maniobras militares con fuego real que habían sido anunciadas a través de la TV estatal iraní el pasado jueves. La decisión fue confirmada por un alto funcionario de la Guardia Revolucionaria, que señaló que no existía planificación oficial de dichos ejercicios, desmintiendo versiones de prensa que indicaban que los ensayos se realizarían los días 1 y 2 de febrero de 2026.

La decisión coincide con el vuelo de aviones espía y de vigilancia de la Armada y la Fuerza Aérea de Estados Unidos sobre la costa iraní el pasado sábado. Estas aeronaves, equipadas con misiles y torpedos, buscan posibles objetivos en aguas cercanas al Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del mundo, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.

Además, el presidente de Estados Unidos Donald Trump había desplegado el portaviones nuclear USS Abraham Lincoln y un potente grupo de combate en el Mar Arábigo, dejando a decenas de objetivos iraníes al alcance de la aviación estadounidense. Trump lanzó hace días un ultimátum claro: quiere que los ayatolás detengan el programa nuclear y cesen la represión de los manifestantes antigubernamentales.

Esta rectificación del régimen de los ayatolás se produce en un momento de máxima tensión entre Teherán y Occidente. El líder supremo iraní, Alí Jamenei, había advertido recientemente a Estados Unidos de que cualquier ataque contra Irán provocaría un «conflicto regional». Mientras, Irán ha movido ficha ante la Unión Europea: todos los ejércitos de la UE fueron declarados «grupos terroristas» en respuesta a la designación de la Guardia Revolucionaria (IRGC) como organización terrorista.

La represión interna y las masacres

Los miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán son responsables de la represión interna contra los manifestantes desde el pasado 28 de diciembre en Irán. La cifra oficial del gobierno de manifestantes asesinados es de 3.117 muertos, incluyendo tanto manifestantes como fuerzas de seguridad. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y reportes independientes documentan miles más, con estimaciones de al menos 6.000 víctimas según grupos activistas y medios internacionales. Algunas fuentes médicas y del sistema sanitario iraní filtradas a medios como Time sugieren que las muertes podrían superar las 30.000 personas, especialmente durante los días de represión más intensa, los pasados 8 y 9 de enero de 2026.

Durante la mayor parte de la represión, las autoridades impusieron cortes casi totales de internet y telecomunicaciones, dificultando la verificación independiente del número real de víctimas.

Testimonio de un ex preso político

Evan Firoozi, ex preso político iraní y director ejecutivo de NetFreedom Pioneers, denunció en una entrevista concedida a OKDIARIO que el régimen ha llevado a cabo la represión más brutal de su historia reciente, con miles de muertos, ejecuciones inminentes y un apagón digital que mantiene al país incomunicado. «La izquierda española y europea deberían romper lazos con Irán», señaló Firoozi, quien fue detenido y torturado en Irán en 2011 por defender a compañeras de acoso sexual en la universidad.

NetFreedom Pioneers trabaja para garantizar acceso libre y seguro a Internet en países con censura, especialmente en Irán. Entre sus proyectos, destaca Toosheh, que utiliza televisión por satélite para enviar noticias, mapas y contenidos educativos a millones de personas incluso sin conexión a Internet. Además, la organización ha facilitado el acceso a Internet vía satélite (Starlink) desde 2022, permitiendo a la oposición y a civiles mantener comunicación fuera del control del régimen.

Firoozi denunció que el régimen ejecuta a personas mientras el mundo calla y que los manifestantes son señalados como «terroristas». «Los sicarios del ayatolá Alí Jamenei, el IRGC y los Basij, disparan a quemarropa», afirmó, criticando también el doble rasero de la izquierda en España y Europa, que protesta por Palestina pero guarda silencio sobre la masacre en Irán.

El IRGC y los Basij

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) es una fuerza militar y de seguridad clave del régimen iraní, creada tras la Revolución Islámica de 1979 para proteger al sistema de los ayatolás. Considerado grupo terrorista por EE. UU. y la UE, depende directamente del líder supremo y actúa al margen del ejército regular. Su papel incluye:

Jamenei, de 86 años, ha declarado este domingo que «si esta vez inician una guerra, será una guerra regional», coincidiendo con el refuerzo de la presencia militar estadounidense en Oriente Medio, que ha generado temores de escalada militar que afecte a toda la región.

Aunque Irán canceló las maniobras en Ormuz, mantiene un tono firme en política exterior y represalias diplomáticas. La designación de los ejércitos europeos como «terroristas» indica que Teherán está dispuesto a tomar medidas recíprocas frente a cualquier presión internacional.

Origen y desarrollo de las protestas

Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre de 2025, inicialmente por motivos económicos como la inflación, la caída de la moneda y el aumento del coste de la vida. Rápidamente se convirtieron en un levantamiento antigubernamental que se extendió a decenas de ciudades, siendo el mayor movimiento de protesta desde la Revolución Islámica de 1979.

La represión estatal ha sido brutal y sistemática, con miles de muertos, arrestos masivos y censura digital total, mientras la comunidad internacional observa con creciente preocupación ante la crisis humanitaria y política.