Así es «La Jungla»: el poblado de kurdos que esperan a cruzar la frontera de Bielorrusia con Polonia

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Polonia anunció este miércoles que había hecho retroceder a centenares de inmigrantes que trataban de entrar en su territorio por la frontera de Bielorrusia. Los líderes polacos, en concreto el primer ministro Mateusz Morawiecki, acusan a Bielorrusia de «terrorismo de Estado» por la oleada incesable de inmigración ilegal procedente de Oriente Medio que se ha instalado en las lindes de los dos países de Europa del este.

Por su parte, los centenares de inmigrantes que llegan a las fronteras se han instalado en lo que han bautizado como «La Jungla»: una suerte de poblado improvisado en el que la única fuente de energía es la madera de los bosques colindantes, que usan para calentarse dadas las bajas temperaturas que se registran en la zona, inferiores a 1ºC. La preocupación por la situación sanitaria y alimentaria de los cerca de 2.000 inmigrantes que persiguen entrar en Polonia va en aumento y la ONU ya ha denunciado que su «situación es intolerable».

Los inmigrantes, principalmente de etnia kurda, se agolpan desde hace días en una zona boscosa de la zona oriental de la frontera polaca. Soportan temperaturas gélidas y no tienen mayor acceso a comida o agua en la zona. Lo único que les separa de entrar en Polonia son las grandes alambradas y un importante dispositivo militar que les impide el paso y repele sus intentos masivos de asaltar la frontera.

Desde Europa, acusan al presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, aliado de Rusia y de Vladimir Putin, de ser el responsable detrás de las olas de inmigración: señalan que están atrayendo a inmigrantes de Oriente Medio para luego derivarlos a las fronteras con Polonia, en represalia por las sanciones que la Unión Europea ha impuesto contra Bielorrusia tras la dura represión llevada a cabo por las autoridades después de las elecciones presidenciales de 2020.

Este miércoles, Charles Michel declaró en Varsovia que había «nuevas sanciones sobre la mesa» y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que esperaba «una ampliación de las sanciones» a principios de la próxima semana. «Es un intento de un régimen autoritario de intentar de desestabilizar a sus vecinos democráticos. Y no tendrá éxito», dijo Von der Leyen, tras reunirse con el presidente estadounidense Joe Biden en Washington.

La cuenta de Twitter @Alphaville2021 está haciendo una labor de cobertura informativa muy amplia con fotografías y vídeos desde la propia zona donde se han instalado los inmigrantes kurdos que pretenden entrar en Europa vía Polonia.

 15.000 soldados polacos

Hay migrantes que llevan meses intentando cruzar esta frontera, pero la situación empeoró cuando el lunes hubo un intento masivo de entrar en Polonia, cuyas fuerzas de seguridad obligaron a centenares de personas a retroceder.  La prensa y las organizaciones humanitarias no pueden acceder a la frontera, debido a las medidas excepcionales decretadas por el gobierno polaco.

Imágenes difundidas por las autoridades de los dos países muestran a centenares de hombres, mujeres y niños en tiendas de campaña o en suelo, agrupados en torno a hogueras hechas con madera del bosque, para hacer frente a las bajas temperaturas.

El ministro polaco de Defensa, Mariusz Blaszczak, explicó que unos «15.000 soldados» protegen las fronteras además de policía y guardias fronterizos. Su ministerio también alegó que las autoridades bielorrusas intimidan a los inmigrantes para que crucen la frontera por la fuerza.

Por su parte, Minsk acusa a Varsovia de cortar el paso a estas personas usando incluso «violencia física» y «gases» y «disparando por encima de sus cabezas». «Exhorto a los Estados concernidos a tomar medidas inmediatas para desactivar y resolver esta situación intolerable conforme a las obligaciones que tienen en virtud del derecho internacional de los derechos humanos y de los derechos de los refugiados», dijo este miércoles la Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michele Bachelet, en un comunicado.

La expresidenta chilena afirmó que «cientos de hombres, mujeres y niños no deben ser obligados a pasar una noche más en un clima glacial sin refugio, alimento, agua y cuidado médicos adecuados». Kyle McNally, consejero para asuntos humanitarios de Médicos Sin Fronteras (MSF) pudo reunirse con migrantes del lado bielourro de la frontera y aseguró que las personas «están desesperadas y su situación empeora cada día».

Bielorrusia acusa a la UE

Este miércoles, el ministro bielorruso de Relaciones Exteriores, Vladimir Makei, insistió en que la UE provocó esta crisis para poder imponer nuevas sanciones contra su país. La ONU, la UE y Estados Unidos afirman por su parte que Lukashenko ha generado esta crisis en respuesta a las sanciones ya existentes, impuestas tras la sangrienta represión de las manifestaciones contra su reelección.

Este miércoles, la canciller alemana en funciones Angela Merkel pidió al presidente ruso Vladimir Putin «actuar» contra «la instrumentalización de los inmigrantes por parte del régimen en Bielorrusia», según indicó este miércoles su portavoz Steffen Seibert. Rusia y Bielorrusia rechazan todos estos reproches y señalan las intervenciones militares occidentales en Oriente Medio como causa de estos flujos de inmigración que huyen de las guerras.

Al menos diez inmigrantes han muerto en la región desde el inicio de la crisis, de los cuales siete del lado polaco, según el diario polaco Gazeta Wyborcza. El jueves, el Consejo de Seguridad se reunirá a puerta cerrada para conversar sobre esta situación en la frontera con Polonia.

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