La singular historia del pirata Barbanegra real
Seguro que has escuchado o has visto en el cine la historia del pirata Barbanegra. ¿Sabes quién fue en la realidad?
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Barbanegra, uno de los piratas más famosos, fue un personaje real y sus hazañas han pasado a ser parte de las historias de piratas legendarias. Edward Teach, tal era su nombre real, aunque le apodaban “el Gran Diablo”, se apoderó de un barco mercante, lo dotó con armas y lo renombró “Venganza de la Reina Ana”. Con este barco, descubierto por arqueólogos en 1996, el pirata asoló los mares del Nuevo Mundo, saqueando los barcos mercantes y hasta las propias islas, y luchando contra enemigos piratas o los soldados de la corona.
La historia del pirata Barbanegra real
Según los historiadores, el pirata conocido como Barbanegra fue en realidad Edward Teach, que nació en Inglaterra a fines del siglo XVII. Se sabe de él que comenzó trabajando para la corona, por lo cual podría haber sido un corsario, un marino con patente de corso que saqueaba naves enemigas. A diferencia de un pirata, el corsario era un marino que ejercía un oficio. Sin embargo, Teach, podría simplemente haber sido un simple pirata.
En 1717, Barbanegra y sus secuaces saquearon y capturaron entre 14 y 16 barcos en solo 6 semanas. En esa época, estaba adelantada la colonización de las tierras americanas y abundaban los barcos mercantes, así como los piratas. Sin embargo, entre todos ellos se destacaba Barbanegra, pues usó el miedo como arma y los piratas estaban aterrorizados en su presencia.
La planificación táctica era una de las cualidades de Teach. Fue quien planificó el famoso escondrijo de piratas en las Bahamas, para que varias bandas de ladrones se refugiaran a descansar y reorganizarse. Allí también era un buen lugar para vender todo tipo de bienes robados.
El “Gran Diablo” toma Charles Towne
Después de robar un buque francés y rebautizarlo “Venganza de la Reina Ana”, Barbanegra, junto a un sirviente de la corona llamado Benjamin Hornigold, planificó tomar el puerto de Charles Towne (Charlestown), en América del Norte. Sin embargo, esto llegó a oídos de los oficiales de la marina de la corona, quienes creyeron su deber detenerlos.
Los piratas lograron apoderarse de la ciudad durante tres días, pero al final fueron atrapados junto con su tripulación y encarcelados. Como soldados de la corona, fueron indultados, pero no tardaron en volver a apoderarse de otro buque y dirigirse hacia América del Sur.
En la batalla final de 1718, Barbanegra luchó contra la corona inglesa, pero según relatan las crónicas recibió muchas heridas de puñal y disparos antes de morir. De inmediato, “El Gran Diablo” fue decapitado y su cabeza exhibida como señal de advertencia para todos los piratas.
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