Pocos lo saben, pero uno de los teatros más importantes de África del siglo XX era español y tenía 1.400 plazas
El pasado español en Marruecos se nota en que muchas de nuestras figuras más ilustres nacieron allí, pero también en la arquitectura. Por ejemplo, uno de los teatros más importantes de África lleva nuestro sello.
Se trata del Teatro Cervantes de la ciudad marroquí de Tánger. Tenía capacidad para 1.400 espectadores y una programación que atrajo a figuras internacionales.
No fue hasta 2023 cuando su propiedad pasó definitivamente a Marruecos, pero su historia sigue siendo una gran desconocida para gran parte de los españoles.
El teatro español que fue un referente en África y tuvo 1.400 butacas
El Teatro Cervantes de Tánger fue inaugurado en 1913, en un momento en el que la ciudad vivía bajo administración internacional y era un auténtico cruce de culturas.
Su construcción fue impulsada por Esperanza Orellana, su marido Manuel Peña y el empresario Antonio Gallego, que soñaban con levantar un gran coliseo cultural en el norte de África.
La primera piedra se colocó en 1911 en un acto solemne, y apenas dos años después abría sus puertas con una capacidad sorprendente para la época: 1.400 butacas. Por ello desde el primer momento, el teatro se convirtió en un punto de encuentro para la élite cultural y social de Tánger.
De hecho, durante décadas fue el teatro más grande y reconocido de Tánger y buena parte del norte de África. Su programación combinaba obras europeas y producciones locales, reflejando la diversidad de una ciudad donde convivían distintas culturas, religiones y lenguas.
Por qué el Teatro Cervantes de Tánger fue tan reconocido bajo el control español
La clave del éxito del Cervantes es que acogió a algunas de las figuras más importantes del siglo XX. Por sus tablas pasaron nombres como Enrico Caruso, Lola Flores, Imperio Argentina o Juanito Valderrama, entre muchos otros.
También se representaron grandes obras del repertorio internacional, como Othelo de William Shakespeare, que logró entusiasmar a un público tan diverso como exigente.
Incluso compañías locales, como la formada por jóvenes artistas musulmanes de la ciudad, encontraron en este teatro una plataforma para mostrar su talento.
Las entradas se agotaban con rapidez y el cartel de no hay localidades era habitual. Además de las funciones teatrales, el Cervantes acogía fiestas, eventos sociales y celebraciones que reforzaban su papel como epicentro cultural.
Su época dorada consiguió extenderse hasta los años 50, cuando Tánger era uno de los enclaves más cosmopolitas del mundo. Pero por desgracia, conforme la influencia española disminuía, fue en declive.
Los intentos de Marruecos para recuperar el Teatro Cervantes como referente en África
Con el paso del tiempo, el brillo del teatro fue apagándose. A partir de los años 80 dejó de tener actividad regular, y en 1993 acogió su último gran evento cultural, una exposición fotográfica que marcó el final de su uso continuado.
Aunque el edificio siguió en manos del España durante décadas, su deterioro fue en aumento. En 2006 se intentó impulsar su rehabilitación con inversiones urgentes, pero los problemas estructurales persistieron.
Finalmente, en 2019 España acordó la cesión del teatro a Marruecos, con el compromiso de restaurarlo respetando su arquitectura original y mantener su nombre histórico. La transferencia se hizo efectiva en 2023, abriendo una nueva etapa para este simbólico edificio.