Lola Montes, la diva que fingía ser española
¿Conocías a Lola Montes, la diva que fingía ser española? Aquí te contamos algunos datos interesantes sobre esta mujer.
La diva del cine no era perfecta
La vida de Mata Hari
Los 5 espías más famosos de la historia
Lola Montes era reconocida por su belleza y su temperamento, y fue la protagonista de varios escándalos en Europa y América. La diva no recibía órdenes de nadie, ni de su madre, ni de su marido, ni siquiera del propio rey. La popular cantante y actriz Fanny Kelly, le ayudó a crear el personaje que la haría famosa en la vida y el escenario, aprovechando su pasión por la danza y sus hipotéticos orígenes españoles.
Una personalidad avasallante
Lola Montes era en realidad Eliza Gilbert, nacida en 1820 en Limerick, hija de un soldado británico y Eliza Oliver. Viajó con sus padres a la India, pero más tarde fue enviada al extranjero para su educación, primero a Escocia y más tarde a París y Bath.
Su madre planeó casarla con el ayudante general de Bengala, de 64 años, pero Elisa se fugó a Irlanda con Thomas James, un soldado en licencia, con el que se casaría en 1837.
El matrimonio no duró mucho, y en su viaje de retorno a Inglaterra tuvo una aventura con un pasajero. Por ese motivo, su marido la demanda y se establece que ninguna de las partes podrá volver a casarse.
Doña Lola Montes, del Teatro Real de Sevilla
Con este título se presentaba entonces y debutó en el escenario londinense en el año 1843, durante el intermedio de la ópera de Rossini, El barbero de Sevilla.
Su actuación tuvo un éxito relativo, pero le habilitó a iniciar una gira por toda Europa, en donde dio a conocer su “tarantela” que interpretaba tocando castañuelas, con claveles pinchados en una mantilla que cubría su cabeza.
Presionada por las protestas de un pretendiente despreciado, vuelve a Alemania y allí protagoniza varios escándalos. Un día, agredió a un policía con un látigo, y desde entonces, lo llevaba siempre consigo.
En París, tuvo numerosos amoríos, entre otros personajes menos conocidos, con el músico Franz Liszt, con el escritor Alejandro Dumas, y con el editor Charles Dujarier, quien murió en un duelo un año después de haberla conocido.
Lola Montes conquista un imperio
En Baviera, en setiembre del año 1846, conquistó al propio rey Luis I de Baviera. El rey, hechizado por su belleza, la convirtió en condesa de Landsfeld en 1847, pero la sociedad se resistió a aceptarla y estallaron disturbios callejeros al año siguiente.
Las hostilidades sociales aumentaron hasta un punto en que se hizo intolerable, y el rey se vio obligado a expulsarla del país. Él abdicó unos días después.
Lola Montes se mudó a los Estados Unidos en 1851, en donde representó una obra de teatro de su tiempo en Baviera. Se casó con Patrick Purdy Hull, propietario de San Francisco Whig, pero tampoco este matrimonio duró mucho.
En 1855, se trasladó a Australia, en donde consiguió un relativo éxito, y regresó definitivamente a los Estados Unidos, en donde falleció, el 17 de enero de 1861.
Temas:
- Personajes históricos
Lo último en Historia
-
Catedral de Puebla: guía completa de uno de los templos más emblemáticos
-
El desconocido pueblo de Madrid que desapareció en la posguerra: hoy no se recuerda, pero tuvo 21.000 habitantes
-
El descubrimiento que reescribe la historia: sacan a la luz cómo eran las conversaciones en la Edad de Piedra
-
Catedral de Burdeos: historia, arquitectura y datos curiosos
-
Los arqueólogos no salen del asombro: un donante anónimo regala una rarísima espada medieval a un museo polaco
Últimas noticias
-
Va a haber colas en Lidl desde el lunes 30 de marzo por la ropa de ciclistas que no vas a encontrar en Decathlon
-
Guerra de Irán, EEUU e Israel en directo hoy | Últimas noticias de los ataques, estrecho de Ormuz, declaraciones de Trump y posibles acuerdos
-
La última entrevista de Noelia antes de recibir la eutanasia: «Sólo quiero irme en paz y dejar de sufrir»
-
El dineral que se ha llevado Alejandro tras ser eliminado de ‘Pasapalabra’ después de 31 programas
-
La asignatura pendiente de Flick: el control de egos de la plantilla