¿Cómo murió Emilio Salgari?
Entre los escritores de aventuras más conocidos, destacamos al autor de ‘Sandokán’. ¿Sabes cómo murió Emilio Salgari?
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El escritor italiano Emilio Salgari es uno de los más conocidos y prolíficos. Escribió ochenta y cuatro (84) novelas e incontables relatos cortos que siguen haciendo volar la imaginación de lectores de aventuras, de todas las edades y de distintas latitudes. Es el creador de Sandokán, el Corsario Negro, el Capitán Tormenta, que en realidad era una capitana, entre muchos otros. Junto con esas obras se destacan también dos muy tristes notas de suicidio.
Fue siempre un aventurero que no vivió sus aventuras, un viajero que no hizo viajes, un marino que nunca estuvo en un barco. Él movió a todos a conocer la vastedad del mundo, a cruzar las fronteras, pero él nunca salía de su casa. Sus novelas permitieron la exploración de todos los continentes y se tradujeron a muchos idiomas. Sus editores se hicieron millonarios, pero él vivió y murió pobre.
Su familia y su pobreza
Como decimos, las novelas de Salgari eran su único sustento y sobre todo era la forma que tenía de salir de la tristeza que lo abrumaba. Una maldición se esparcía sobre esa familia originaria de Verona. Tuvo un padre y un tío que se suicidaron.
Salgari quiso imitarlos y decidió ponerle final a sus días de tristeza y depresión, después de que su esposa Ida Peruzzi ingresara en un hospital psiquiátrico donde posteriormente murió. De ese matrimonio con Ida nacieron una hija y tres varones, de los cuales dos se suicidaron también.
Viajó en las bibliotecas
Si bien Salgari pretendió vivir sus aventuras, nunca pudo aprobar el título de capitán de gran barco. Por eso lo compensó siendo un periodista y dedicándose a la literatura. Era un amante de la disciplina de la esgrima.
La falta de viajes la compensaba con horas en las bibliotecas, donde leía todo tipo de libros. De allí podía sacar la información necesaria para sus ficciones y para redactar sobre los temas que le interesaban: la náutica, la botánica, las exploraciones y hacer descripciones detalladas como viajero.
Su final dramático
Salgari llegó a sus cuarenta y ocho años habiendo realizado un trabajo descomunal, que le cobró factura. Sufría de depresión, de insomnio y cansancio crónico. Su vista ya le fallaba y su memoria no era la de antes.
Los desvaríos de su amada esposa y la falta de dinero para poder enviarla a un buen centro de salud, lo abrumaron aún más.
En abril de 1911 escribió y envió por correo unas notas de despedida a sus hijos y a sus editores. En esa carta los acusaba de haberse enriquecido a costa suya de su propia miseria. Había decidido suicidarse, pero no lo hizo de cualquier manera.
Se mató como un héroe dramático, haciéndose un harakiri, que es una forma de morir por medio de un ritual, que se practicaba en Japón por razones de honor, abriéndose el vientre y luchando hasta la muerte consigo mismo.
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