¿Cómo eran los impuestos en la Edad Media?
Aunque nos resultan incómodos, los impuestos han existido desde siempre. ¿Cómo eran los impuestos en la Edad Media? Te lo contamos aquí.
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Como se sabe hoy en día, los impuestos son la cantidad de dinero que las personas deben pagar a la administración del lugar donde residen para contribuir a la hacienda pública. Las cantidades, la distribución y sobre todo el destino del dinero de los impuestos es un tema polémico y lo es desde hace mucho tiempo. Ya en aquella época, también conocida como el medievo, los impuestos estaban presentes, aunque eran algo diferentes.
¿Cómo eran y a quién se le pagaban los impuestos?
Aunque hoy está claro que los impuestos los establece y administra el Gobierno de los países, en la Edad Media la organización era distinta. Había tres entidades principales que recaudaban impuestos: la iglesia, las monarquías y los señores feudales. Además, se podían pagar en especie, con trabajo y posteriormente con dinero.
Las monarquías, es decir, los reinos fueron quienes implementaron el pago en especie. Cobraban de sus súbditos cualquier cosa que ellos pudieran obtener de la tierra, como sus cosechas y los animales que criaban. Después del siglo XIII implementaron también las recaudaciones y penas en forma de dinero.
El caso de los señores feudales fue un tanto similar. También recaudaban impuestos de los vasallos en forma de dinero y especie. Sin embargo, estos también incluían impuestos en forma de servicios personales como pelear en la guerra, dar alojamiento a visitantes, hacer guardia e incluso trabajar cultivando las tierras del señor feudal.
En el caso de la iglesia es muy conocido en la cultura popular el término diezmo. Este impuesto consistía en la donación de la décima parte de lo que las personas creyentes producían en sus tierras. Un impuesto de origen bíblico proveniente de la historia de Moisés.
Los diferentes tipos de impuestos
Existieron muchos tipos de impuestos. Uno de los más conocidos era el de la talla, que se llamaba así porque el pago se registraba tallando un pedazo de madera con un cuchillo. Este se cobraba a cada familia de campesinos.
También estaba el impuesto de la mano muerta, que consistía en que el señor feudal se quedaba con los bienes de los vasallos que morían sin dejar descendencia. Igualmente había por peaje, por derecho a la justicia y por el uso de suelo, entre muchos otros.
Con el tiempo se les permitió a las personas sustituir sus impuestos de servicios personales y especie por cantidades de dinero. Fue así que poco a poco esta se convirtió en la única forma de recaudar impuestos.
Ya sabes cómo eran los impuestos en la Edad Media. ¿Qué otros aspectos de la vida en aquella época conoces? Si te ha parecido interesante este artículo no dejes de compartirlo con tus amigos y contactos.
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