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Ni en un plato ni cortado a trozos en el frigorífico: el melón abierto debe conservarse de esta manera en verano

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

El melón abierto debe conservarse de esta manera en verano, ni en un plato ni cortado a trozos en el frigorífico. Sin duda alguna, habrá llegado el momento el momento de conseguir un cambio de tendencia que será el que nos afectará de lleno. Estos días que tenemos por delante en los que un buen melón abierto puede acabar siendo la mejor opción posible, será sin duda habrá llegado el momento de conseguir un tipo de detalle que puede ser esencial.

En estos días en los que quizás tenemos un buen melón que nos han dado o hemos comprado de oferta, puedes descubrir la esencia de un tipo de fruta que puede ser esencial en nuestra dieta. Vamos a hacer realidad un cambio de tendencia a la hora de descubrir este tipo de frutas y verduras de una manera especial. Lo que queremos es conseguir que nuestra inversión o esa donación que nos han hecho sea de lo más rentable posible. Que nos dure lo máximo posible es algo que vamos a conseguir si somos capaces de entender la mejor manera de hacer que el melón se conserve en el frigorífico de la mejor forma posible.

Ni cortado a trozos ni en un plato en el frigorífico

Como cada verano hay una imagen que se repite una y otra vez, somos muchos los que vemos aparecer como setas esos melones que se quedan en la nevera de dos formas muy distintas. Dependiendo de cómo lo hayamos visto en casa vamos a proceder.

La tradición de los más independientes, de sacar un plato y que cada uno se corte el trozo que quiera. En ese caso, tapamos el melón con papel film en el mejor de los casos o simplemente, lo dejamos sobre el plato para que no se escape ningún líquido en la nevera.

Por lo que quizás hasta la fecha no sabíamos que podríamos tener por delante, en estos días en los que realmente cada elemento cuenta de una manera distinta. Es hora de saber qué es lo que puede pasar en estas jornadas en las que tocará saber qué es lo que puede pasar en las que hay otras alternativas.

El hecho de verlo cortado en trozos puede ser una teoría arraigada en esas casas en las que se cree que de esta manera se puede comer más y por lo tanto se tira menos. La teoría es mucho más compleja, hay una forma de conservar el melón que siguen los más expertos.

El melón abierto debe conservarse de esta manera en verano

Debe conservarse de esta manera en verano el melón abierto, un buen básico de nuestra cocina que tiene una serie de peculiaridades que no hay que perder de vista. Este tipo de fruta debe conservarse de una manera muy diferente siguiendo a los expertos.

Los expertos de Marmitón nos explican que: «Para conservar eficazmente un melón, el truco perfecto se basa en su corte. Si normalmente tiendes a cortarlo por la mitad, luego quitar todas sus semillas, antes de volver a cortarlo en cuartos, ahora es el momento de aprender otra técnica de corte. Y para ello, el secreto está en las semillas. Porque sí, no es necesario retirarlos, todo lo contrario. Al igual que el hueso del aguacate, las semillas del melón ralentizarán el proceso de maduración de la fruta y le permitirán mantener la frescura de su carne durante más tiempo. Por lo tanto, el reflejo es cortar la fruta por la mitad, antes de cortar los cuartos necesarios, manteniendo las semillas en la parte del melón a conservar. A continuación, puede envolver esta parte restante en film transparente o en un recipiente hermético, antes de colocarla en el refrigerador. De esta manera, podrá conservar el melón hasta 3 días».

Siguiendo con la misma explicación: «Es la fruta del verano de la que no podemos prescindir. Como aperitivo, como entrante con jamón, en una ensalada fresca, en agua infundida o como postre, el melón tiene su lugar perfecto en nuestras mesas de verano, tanto en la terraza como en los balcones. Si nos encanta, es por su sabor suave y dulce, pero también por su lado refrescante. De hecho, el melón está compuesto en gran parte de agua (84,2 g/100 g). Bajo en calorías (59,8 kcal/100 g), su composición energética lo sitúa entre los alimentos que merecen ser disfrutados regularmente en verano. En particular, su contenido en betacaroteno (2.500 µg/100 g) y potasio (380 mg/100 g)».

La velocidad que debemos aplicar para comerlo es clave para conservarlo: «Si bien el melón lo tiene todo, tanto en niños como en adultos, una de sus principales desventajas es que se estropea rápidamente. Una vez cortada, la pulpa del melón puede deteriorarse en solo unas horas, lo que nos obliga a tirarla justo después. En términos de anti-desperdicio, no lo vamos a ocultar, claramente no es lo mejor y podemos hacerlo mejor. Por eso, para evitar tener que tirar cualquier trozo de melón, es importante adoptar los gestos correctos para conservarlo bien. Y verás que hay un truco tonto que lo permite, y que compartirás con tus seres queridos».