Gastronomía
Comida española

Ni paella ni horchata: el manjar de dioses típico de Valencia en invierno, que el resto de España ni conoce

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

El plato estrella de Valencia es la paella, y no es el lugar de España donde el frío aprieta más. Sin embargo, los valencianos también guardan unos cuantos secretos gastronómicos para combatir el frío.

El mejor de todos es la olla valenciana, un guiso de cuchara muy contundente, humilde y profundamente ligado a la gastronomía rural. Aunque es famosa en toda la Comunidad, donde tiene más arraigo es en Castellón.

Si te encantan los platos de cuchara, debes darle una oportunidad. No está entre los platos más destacados de Valencia, pero es una joya de los meses de invierno que cualquier amante de la cocina de toda la vida debería probar.

El manjar de invierno para los amantes de los platos de cuchara en Valencia

Con pequeñas variaciones según la comarca, la olla es el guiso más popular de los llamados platos de cuchara. Pero en lo que coinciden siempre es que la versión valenciana se diferencia del resto de cocidos. Por ejemplo, se elabora con judías blancas secas, no con garbanzos.

Aunque donde es más famoso es en Castellón, la olla valenciana se prepara en todos los rincones de la Comunidad. Por eso tiene múltiples nombres: olleta, olla de pueblo, olla de recapte, olla de la Plana, etc.

Pero hay un elemento que no cambia nunca: los cardos. Sin ellos es imposible hacer una buena olla valenciana. Junto a ellos hay otros ingredientes comunes, especialmente carnes variadas como pollo, gallina, ternera, cordero, tocino, manitas, morro y oreja, además de morcillas secas de cebolla.

A esto se suman verduras como las judías verdes, los nabos y las patatas, todo cocido lentamente con azafrán y sal. El resultado es un plato potente, nutritivo y perfecto para combatir el frío.

Aunque esto también cambia. Nuestra recomendación es que lo pruebes en dos vuelcos. El primero con legumbres y verduras y el segundo con las carnes y las patatas.

La olla de la Plana: el orgullo gastronómico de Castellón

La olla de la Plana es una de las versiones más emblemáticas. Cada localidad tiene su propia interpretación, porque este plato nació del abastecimiento del campo y de la despensa, adaptándose a los ingredientes disponibles en cada momento.

No existe una receta única. Puede llevar calabaza, nabo, chirivía, acelga, repollo o cualquier verdura de temporada. En cuanto a la legumbre, lo más habitual es usar alubias blancas, aunque algunas versiones incluyen también garbanzos.

Lo que sí comparten todas es la cocción lenta, a fuego suave, sin prisas. Porque la olla no entiende de atajos: el sabor se construye con tiempo. Eso sí, en ningún sitio le tienen más cariño que en Castellón.

Frente a la paella, mucho más internacional, la olla de la Plana es algo propio, ligado al pueblo y al medio rural. La combinación perfecta para quienes valoran humildad y sabor en la gastronomía.

El plato de invierno valenciano que todo el mundo puede disfrutar

Los ingredientes de la paella valenciana son inamovibles, pero la olla ha sabido adaptarse a todos los gustos. Por ejemplo, se han creado versiones sin carne para los vegetarianos.

Para prepararlo las alubias se dejan en remojo la víspera y se cuecen durante unos 45 minutos, retirando la espuma.

Mientras tanto, se preparan verduras como cebolla, patatas, zanahoria, calabaza, nabo, judías verdes, repollo y acelgas, cortadas en trozos de unos dos centímetros. Todo se añade a la olla y se deja cocinar hasta que los sabores se integran.