España
'Caso Zapatero'

Zapatero llamó a un consejero de Plus Ultra para que «se callara la boca» y votase a favor del rescate

Los nuevos informes policiales revelan que el ex presidente intervino para silenciar al único voto díscolo del consejo

La UDEF ha documentado en un informe fechado el 22 de abril de 2026 que José Luis Rodríguez Zapatero habría llamado personalmente a un consejero de Plus Ultra Líneas Aéreas para que aprobara el plan de viabilidad de la aerolínea, horas antes de un voto decisivo para desbloquear el rescate público de 53 millones de euros.

El consejero en cuestión, Antonio Caldeiro Téllez, se había negado durante días a firmar cualquier documento, y había estado llamando a otros miembros del consejo para expresar sus dudas. Al día siguiente de la supuesta llamada, votó a favor.

El informe, consultado por OKDIARIO y dirigido al juez Luis Calama, forma parte del caso Zapatero. Se basa en extracciones telefónicas facilitadas por la agencia estadounidense Homeland Security Investigations (HSI), así como en dispositivos intervenidos durante un operativo policial llevado a cabo el 11 de diciembre de 2025.

La pieza clave es un audio enviado el 18 de febrero de 2021 por Roberto Roselli, director financiero de Plus Ultra, a Rodolfo Reyes, principal accionista de la aerolínea a través de su esposa. En ese mensaje de voz, Roselli describe lo ocurrido con una claridad que ha llamado la atención de los investigadores: «Mira, ya me dijo Julio que acaba de hablar con José Luis [Rodríguez Zapatero] y nada, que José Luis va a hablar con Caldeiro, para que se calle la boca y diga a todo que sí».

Silencio comprado

El «Julio» al que se refiere Roselli es Julio Martínez Martínez Julito, identificado en el informe como el intermediario visible de la red de influencia articulada en torno a Zapatero. La policía le describe como quien formalmente titulaba el entramado societario —denominado por los propios investigados como «finance boutique»— a través del cual se canalizaban los pagos por las influencias ejercidas.

Caldeiro no era un actor secundario. Era administrador único de Alva Skies and Wings SL, sociedad con un 9,46% de participación en Plus Ultra Líneas Aéreas. Su voto en el Consejo de Administración era necesario para aprobar el plan de viabilidad que la aerolínea debía presentar ante la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), organismo encargado de gestionar el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE).

Días antes del voto, Caldeiro había mostrado una actitud que los directivos de Plus Ultra describieron como pertinaz: decía que no tenía información suficiente, se negaba a firmar nada y llamaba a otros consejeros para transmitirles sus dudas. El 18 de febrero, Roberto Roselli le escribió a Reyes: «Dice que no firmará nada. Que no tiene información. Ni plan de viabilidad ni nada.» Rodolfo Reyes respondió con una expresión coloquial: «Dale una hostia».

Pocas horas después llegó el audio con la referencia a Zapatero. Al día siguiente, según recoge el informe, Caldeiro comunicó a Santiago Fernández Lena, abogado de la operación, que había hablado con José Luis —sin identificar apellidos en ese mensaje— y que ya no haría falta ninguna autorización. «Que le ha asegurado a José Luis que no hace falta, que va a votar a favor», trasladó Fernández Lena a Reyes el 22 de febrero de 2021.

El Consejo de Administración aprobó el plan de viabilidad ese mismo día. Una semana después, el 2 de marzo, el Consejo Gestor del FASEE elevó la propuesta de rescate. El 9 de marzo, el Consejo de Ministros autorizó la operación.

Antecedentes del rescate

Plus Ultra Líneas Aéreas solicitó la ayuda pública en septiembre de 2020, en el contexto de la pandemia de covid-19, que había paralizado prácticamente toda la actividad de la aerolínea. El FASEE, creado por Real Decreto-Ley el 3 de julio de 2020, estaba destinado a empresas estratégicas viables que hubieran sufrido el impacto de la crisis sanitaria.

La concesión del rescate fue cuestionada desde el principio por partidos de la oposición política y por analistas del sector, que señalaron que Plus Ultra era una aerolínea de tamaño mínimo, con una cuota de mercado en rutas entre España e Iberoamérica de apenas el 0,03%, y con vínculos con accionistas venezolanos investigados en Estados Unidos por blanqueo de capitales y evasión de sanciones.

El informe de la UDEF sostiene que la ayuda no se obtuvo por los cauces ordinarios, sino gracias a una red de influencia que operó simultáneamente a través de dos vías: la denominada vía Zapatero, con Martínez Martínez como interlocutor en España, y la vía Ábalos, que habría llegado al entonces ministro de Transportes a través de un abogado y de Koldo García, asesor de confianza de José Luis Ábalos.

La investigación judicial sigue abierta. Zapatero ha negado reiteradamente cualquier irregularidad en su relación con Plus Ultra. Pero el audio de Roselli —»para que se calle la boca y diga a todo que sí»— ha pasado a ser, según fuentes judiciales, una de las piezas más difíciles de refutar en un sumario que cada día añade nuevas páginas a uno de los casos de presunta corrupción más complejos de la democracia española reciente.