Por qué Ceuta y Melilla pertenecen a España: nunca han sido parte de Marruecos
Las dos ciudades jamás han formado parte del estado marroquí y llevan formando parte del territorio español siglos
Crisis migratoria en Ceuta, en directo: última hora de la llegada de miles de inmigrantes desde Marruecos
La mitad de los ilegales que han entrado en Ceuta se quedará en España pese al acuerdo de devolución con Marruecos
Con la nueva crisis sufrida en la ciudad autónoma de Ceuta, avalanchas de decenas de miles de ciudadanos marroquíes han invadido las calles de la ciudad. Esto ha reavivado los debates sobre el «descontrol» de fronteras que sufren las ciudades españolas en territorio africano.
Muchos ciudadanos ceutíes llevan años denunciando las pésimas medidas de seguridad y fronteras que separan al Estado español y al Estado marroquí. Para poder profundizar en el debate, es necesario conocer nuestra historia y ser conscientes de que tanto Ceuta como Melilla llevan siglos siendo españolas y nunca han sido parte de Marruecos.
Cuando se unió Ceuta al territorio español
El territorio que hoy conocemos como Ceuta se anexionó al territorio español en el año 1580. La ciudad fue conquistada en 1415 por el rey Juan I de Portugal, poniendo fin al dominio islámico. En 1580, los territorios de Portugal y España se unieron bajo la corona de Felipe II. Cuando Portugal se independizó en 1640, Ceuta decidió voluntariamente mantenerse en España.
Cuando se unió Melilla al territorio español
Al igual que Ceuta, estuvo previamente bajo el dominio de los benimerines, almohades y almorávides. En 1497, la Corona de Castilla se encontró con un territorio deshabitado debido a una cruenta guerra civil que se produjo en la ciudad. Pedro de Estopiñán la tomó pacíficamente en 1497 para los Reyes Católicos y la reconstruyó.
¿Por qué Marruecos reclama Ceuta y Melilla?
Marruecos ha declarado siempre su interés por reclamar las ciudades de Ceuta y Melilla debido a que las considera territorios marroquíes bajo ocupación «colonial extranjera». Este interés proviene de una corriente ideológica nacionalista que propone volver a integrar territorios, como Sáhara Occidental, partes de Argelia, Mauritania y, por supuesto, Ceuta, Melilla y las Islas Canarias, con el fin de crear el «Gran Marruecos».
España defiende la idea de que Ceuta y Melilla son partes integrales e indisolubles del territorio nacional. Antes de los tratados coloniales de los siglos XIX y XX y antes de la creación del Estado marroquí, ambas ciudades se anexionaron a las coronas ibéricas.
Marruecos en 1975 lanzó a la ONU un intento de recuperarlas a través de una petición de declarar a las ciudades «territorios no autónomos pendientes de la descolonización». La ONU rechazó la petición, por lo que el derecho internacional no las considera colonias españolas.
La voluntad popular del pueblo suele ser una de las cosas más a tener en cuenta en cuanto a división de territorios. Los habitantes de Ceuta y Melilla tienen la ciudadanía española y están integrados en la Unión Europea. El pueblo ha manifestado en numerosas ocasiones de forma unánime su deseo de seguir permaneciendo en España.