España

El PP convencido de que C’s no pondrá problemas a un acuerdo con el PNV

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

«Todo parece conducir a unas terceras elecciones pero vamos a ver qué pasa”, «Habrá gobierno», son las lecturas que, desde este miércoles se escuchan en las filas del PP.  De la frustrada votación a Mariano Rajoy sólo se extraen dos novedades: un Pedro Sánchez aún más descarrilado hacia un ‘no’ sin matices y una cierta disponibilidad al diálogo con el PNV.

En cualquier caso, en el equipo de Mariano Rajoy creen que poco se puede hacer antes del próximo 25 de septiembre, día de las elecciones en Galicia y País Vasco.

Esa fecha es clave para los populares, por dos razones: que un mal resultado haga rectificar al PSOE o que los nacionalistas vascos “nos necesiten y se sumen”, sostienen desde la dirección del PP. Sus cinco diputados dejarían a Rajoy a un solo voto de ser investido, un cálculo que añadiría una presión insoportable sobre los socialistas.

A pesar de que el portavoz peneuvista, Aitor Esteban, marcó  este miércoles en el Congreso las grandes distancias que separan a ambos partidos, los populares consideran que esa vía no es para nada descartable.

Esteban no exhibió en su discurso un ‘no’ rotundo a Rajoy. De hecho,  afeó al candidato  no haber hecho “nada” para acercarse al PNV. “Ni un gesto, ni una señal, ni un anuncio de nada que pudiera estar entre nuestras prioridades”, o lo que viene a ser lo mismo, la denominada ‘agenda vasca’.

«Cuando estén dispuestos al acuerdo, a no recurrir continuamente a los tribunales, a no diluir las competencias autonómicas y cumplir con el Estatuto cabalmente, a llegar a un nuevo acuerdo bilateral en las relaciones Euskadi- Estado, reconociendo que los vascos somos una nación con voluntad mayoritaria, entonces llámennos”, resumió Esteban. En el último párrafo de su intervención añadió también el derecho a decidir. 

Pero el PNV, dijo también el diputado vasco, “está abierto a dialogar siempre”. Y esa puntualización es la que alimenta las esperanzas en el PP. En su réplica, Rajoy evitó romper los posibles puentes: ni se mostró especialmente combativo, ni desbarató con contundencia los argumentos del peneuvista. Más bien, se limitó a negar con insistencia que su Gobierno tuviese afán centralizador y recordó a Esteban que “no hay un lugar en el mundo con un nivel de autogobierno como el País Vasco”.

Los puentes no están rotos

En la dirección del PP creen por ello que esos puentes no están rotos, y que todo dependerá de si Urkullu necesita de sus apoyos para revalidar como lehendakari sin arrojarse en brazos de Podemos y los radicales abertzales. Según las encuestas, el PNV ganaría las elecciones, pero lejos de la mayoría absoluta, con lo que precisaría del apoyo de PP, PSOE o ambos, para enfrentar una posible alianza de Bildu con los de Pablo Iglesias. 

Los populares consideran además que hacerse con el apoyo del PNV sería compatible con mantener la vigencia del acuerdo con Ciudadanos, pese a las evidentes distancias programáticas. 

«A C’s no le interesan unas nuevas elecciones»

Distintos dirigentes ’naranjas’ han venido advirtiendo de que el apoyo al PP podría ser retirado en caso de un pacto con el PNV- o CDC- “a cambio de algo”  y los de Rivera siempre han sido contrarios a grandes banderas de los nacionalistas, como el concierto económico o el cupo. 

No obstante, el texto del acuerdo final entre PP y Ciudadanos no menciona ninguno de esos términos, y los populares evitaron también  la supresión de las diputaciones, una reclamación de Rivera a la que se oponen desde el PNV. 

En el PP  creen que esos gestos y también la convicción de que a Ciudadanos no le interesa el coste político de unas nuevas elecciones-  lo más probable es que perdiese escaños en beneficio de Rajoy- permitirían desatascar la legislatura. 

La caducidad del acuerdo

La vigencia del acuerdo con Ciudadanos es una de las dudas que se abrirán tras la investidura fallida de Rajoy.  El partido naranja abordará este asunto después del viernes, aunque desde su cúpula advierten de que el hecho de que sea un acuerdo «de investidura» les ‘exime’ de prorrogarlo más allá de ese día.  No obstante, en el PP dan por hecho que aún no tiene fecha de caducidad y que desde Ciudadanos accederán a mantenerlo, al menos en las semanas clave para abrir negociaciones con otros partidos.

Los populares aspiran a aprovechar también este tiempo para afianzar las relaciones con los de Rivera.  Eso, pese a que el líder de centro empleó buena parte de su intervención en el Congreso para defender con vehemencia su papel mediador al margen de etiquetas y lanzar ataques cruzados a PP y PSOE. Representantes, dijo, de la ‘vieja política’ a la que no quiere parecerse. 

“Se equivocan los que bloquean, los que no son capaces de ponerse de acuerdo, los que piensen con la calculadora electoral, con intereses de partido y lo que es peor, con sus intereses personales”,  les reprochó desde la tribuna. 

El propio Rivera asume que el PP tratará de acercarse al PNV tras las elecciones autonómicas. Un nuevo reto para su partido, que habrá de trazar, una vez más, los límites de esa hipotética negociación. 

Entre tanto, la ‘vía Sánchez’ ha quedado si cabe aún más enrocada. Diputados de PP y PSOE coinciden en que el discurso del socialista voló todos los puentes posibles, al menos de momento. Nadie espera un cambio de postura antes del 25-S. Una fecha que, sostienen desde distintas bancadas, agravará la crisis interna en el PSOE. Entre los mismos socialistas se intenta digerir ya un mal dato en las autonómicas.