Patrimonio gasta más de un millón en tener a punto las fincas de vacaciones de Sánchez
Las negociaciones de investidura han impedido este año a Pedro Sánchez disfrutar de unas vacaciones como el año pasado, que prolongó durante dos semanas
Mantener en buen estado las residencias vacacionales a disposición de los presidentes del Gobierno supone un importante monto anual para los Presupuestos del Estado, por encima del millón de euros.
El Palacio de Las Marismillas, en Doñana; La Mareta, en Lanzarote o Quintos de Mora, en Toledo, son destinos habituales para el ahora presidente en funciones, Pedro Sánchez, a quien la negociación de la investidura ha impedido, por el momento, disfrutar de sus vacaciones.
El año pasado por estas fechas, el dirigente socialista ya había inaugurado su tiempo de descanso, que se prolongó durante dos semanas, hasta pasados Reyes. Sánchez lo repartió entre Doñana y Lanzarote, donde incluso se le pudo ver tomándose un baño mientras su escolta cuidaba a su mascota, Turca.
Patrimonio del Estado gasta cada año más de un millón de euros en la adecuada conservación de estas residencias y sus fincas.
Por ejemplo, sólo los gastos de mantenimiento y personal de Las Marismillas suponen a las arcas públicas más de 600.000 euros anuales. De ellos, el coste de personal asciende a 225.907,78 euros, según la información facilitada por el Organismo Autónomo Parques Nacionales a través del Portal de Transparencia, a la que ha tenido acceso este periódico.
El mantenimiento en buen estado de las instalaciones para las visitas institucionales asciende, de media, a 400.000 euros anuales, según se desprende de la contratación del Ministerio para la Transición Ecológica. El presupuesto del contrato, adjudicado a la empresa Tragsa, es de 1,6 millones para cuatro años, siendo para 2020 de 433.510,40 euros.
En el caso de Quintos de Mora (Toledo), el encargo de ‘mantenimiento integral y limpieza de las instalaciones para visitas institucionales’ supone medio millón de euros en 24 meses. El importe anual difiere, según el pliego del contrato, en función de las mensualidades que abarque cada ejercicio, siendo por ejemplo en la anualidad de 2019 -completa- de 222.497 euros.
Sánchez acostumbra a disponer de esta finca para descansos cortos o para reunir a su Consejo de Ministros. Allí afrontó también algunos momentos delicados de su mandato, como las semanas previas a las negociaciones para la investidura. La conservación de la fauna y flora de la finca, coto nacional, supone además 307.625 euros, en dos anualidades, según consta también en la Plataforma de Contratación del Estado, siendo para este año de 224.600.57 euros.
Cantidades a las que se añaden otras, como por ejemplo, los 7.455 euros mensuales que cuesta únicamente la limpieza de la finca de La Mareta, o los 111.360 euros (en dos años) del servicio de transporte fluvial por el Guadalquivir para el acceso a Las Marismillas.
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