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Ortega Smith no renuncia a ser portavoz de Vox en Cibeles y acusa a Abascal de «guerra sucia»

El todavía dirigente de Vox se plantea acudir a la justicia ordinaria para defender su posición en el partido

Javier Ortega Smith ha comparecido este viernes, dos días después de que Vox le suspendiera provisionalmente de militancia, paso previo a su expulsión del partido, y no renuncia a ser portavoz de la formación en el Ayuntamiento de Madrid. El todavía dirigente de Vox acusa a Santiago Abascal, aun sin mencionarle directamente, de iniciar una «guerra sucia» que no tiene «causa ni razón» y adelanta que, si es necesario, acudirá a la justicia ordinaria para defenderse. «Mi honorabilidad no está en venta», ha asegurado Ortega.

«Cómo es posible que tras haber luchado desde el minuto uno y antes, siendo secretario general y habiendo recorrido cada rincón de España, y van y te cesan a ti y a todo tu equipo sin darte ninguna explicación», ha denunciado Ortega Smith. El político también ha protestado por su cese «fulminante» como portavoz de Justicia en el Congreso aun «habiendo tenido intervenciones que han sido aplaudidas por tu grupo» y «habiendo luchado cuando a Vox nadie le conocía en los asuntos judiciales».

«He sido apartado no, expulsado, sin causa ni razón ninguna del comité ejecutivo nacional», ha subrayado Ortega, que dice no entender «cómo es posible que te quieran echar, te quieran cesar como portavoz del Ayuntamiento de Madrid» si ha sido un portavoz «que ha representado a muchos españoles y madrileños, que nos han agradecido el ejemplo y han copiado iniciativas».

Sin mencionar a ningún dirigente concreto de Vox, tampoco a su presidente, Santiago Abascal, Ortega Smith ha demostrado no entender «cómo son capaces algunos de llevar esta estrategia de persecución, de apartamiento, de expulsión, en estos momentos tan graves para España, en los que estamos gobernados por un tirano, en el que la fuerza de Vox es más necesaria que nunca». A continuación, ha reflejado que en el partido «han cambiado el lema de luchemos codo con codo por metámonos codazos» y también que, cuando decían «sólo queda Vox, algunos parece que han cambiado el lema por sólo quedan ellos».

«Tengo la conciencia muy tranquila, creo que he defendido con honradez, con patriotismo, con coherencia, desde el minuto uno que se fundó este partido hasta hoy», ha añadido Ortega Smith, que no piensa «tolerar de ninguna manera» lo que ha tachado de «asquerosa y repugnante guerra sucia», que consiste en estar «filtrando informaciones para luego a través de sus redes o periodistas afines, soltar el bulo de que el que lo estoy filtrando soy yo».

«No he filtrado jamás una información reservada de las muchas que conozco. He cumplido siempre con mi nivel de reserva», ha aseverado el político, para completar declarando que sus teóricos enemigos en el partido deben perder «toda esperanza de que Ortega va a bajar la cabeza» debido a que «ante todo estamos para defender principios y valores al servicio de España y no los intereses de nadie.

Ortega Smith, apartado

Javier Ortega Smith se encuentra apartado de manera cautelar de Vox por negarse a dejar la portavocía del grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid. La medida fue adoptada para impedir «nuevas resoluciones contrarias al partido» y con el fin de «garantizar el normal funcionamiento del Grupo Municipal», señalaron desde Bambú.

El pasado 12 de febrero se acordó por unanimidad por parte del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) el cese del que hasta ahora había sido portavoz en el Ayuntamiento de Madrid. La nueva portavoz elegida por Vox era Arantxa Cabello. Sin embargo, Ortega Smith desautorizó duramente a la concejal a través de un escrito, tratando de boicotear el nuevo nombramiento y la reunión que Cabello había convocado con el equipo municipal.

La respuesta de Abascal

Santiago Abascal se pronunció el jueves sobre la suspensión de militancia a Ortega Smith y aseguró que no teme a nada ni a nadie y que la dirección del partido es la que manda. «Eso va a seguir siendo así», aseveró el líder de Vox.

«A nosotros no nos va a caber ninguna duda cuando tengamos que tomar decisiones internas y en la política española cuando lleguemos al poder. Y yo quiero que eso lo sepan todos los españoles», ha añadido. Abascal también argumentó que Vox no es un partido que se «mire al ombligo permanentemente» y que les preocupa más la situación de los «españoles que no llegan al final de mes» que las cuestiones internas de partido.