Las mentiras de Sánchez con la nuclear: culpó a las centrales del apagón y ahora da marcha atrás con Almaraz
El presidente dijo que las centrales nucleares, lejos de ser una solución, habían sido un problema durante el apagón

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, señaló directamente a la energía nuclear como una de las culpables del gran apagón que dejó a oscuras a España, Portugal y parte de Francia el 28 de abril de 2025. En una comparecencia ante los medios celebrada aquel mismo lunes, el presidente aseguró que los ciudadanos debían saber que, durante la crisis, las centrales nucleares, lejos de ser una solución, habían sido un problema, porque estaban apagadas y fue necesario desviar hacia ellas grandes cantidades de energía para mantener estables sus núcleos.
La acusación tenía matices que el propio Sánchez pasó por alto. Según reveló entonces OKDIARIO, el presidente admitió acto seguido que la luz volvió a buena parte del país gracias a la conexión con el sistema eléctrico francés, un país que basa hasta el 70% de su suministro en energía atómica y que es líder mundial en generación nuclear. De hecho, el norte de España recuperó el servicio antes que otras zonas de la península precisamente por esa interconexión con las centrales francesas.
Lo que Sánchez no explicó aquel día es que buena parte de las nucleares españolas se encontraban paradas por un motivo ajeno a cualquier fallo técnico: el gravamen que su propio Gobierno impone a la producción nuclear obliga a las plantas a generar a pérdidas cuando ese impuesto supera el precio del mercado eléctrico, lo que llevó a varias instalaciones a frenar su actividad justo el día del apagón.
La prórroga de Almaraz
Aquella comparecencia no fue un episodio aislado. En las semanas siguientes, Sánchez repitió ante el Congreso que la energía nuclear era un lastre para el sistema eléctrico por su rigidez técnica y sus costes de mantenimiento, y llegó a afirmar, el 7 de mayo de 2025, que «en España no hay uranio y por lo tanto tendremos que importarlo», una frase que los verificadores independientes, entre ellos Maldita.es y Newtral, calificaron de engañosa al recordar que el país cuenta con más de 34.000 toneladas de uranio identificadas según el Libro Rojo de la OCDE.
Más de un año después de aquellas declaraciones, ha sido el propio Gobierno de Sánchez el que ha firmado la prórroga de la central que señaló como parte del problema. El Ministerio para la Transición Ecológica publicó este viernes una orden en el Boletín Oficial del Estado que permite a las Unidades I y II de Almaraz seguir operando, como mínimo, hasta el 8 de junio de 2030, dos años más de lo que contemplaba el calendario de cierre pactado entre Enresa y las eléctricas propietarias, que fijaba el apagón de ambos reactores para el 1 de noviembre de 2027 y el 31 de octubre de 2028.
La decisión llega después de que Iberdrola, Endesa y Naturgy solicitaran formalmente la ampliación en octubre de 2025, y de que el Consejo de Seguridad Nuclear emitiera, el pasado 16 de julio, un informe favorable a la continuidad de la planta, condicionado al cumplimiento de los límites de seguridad y protección radiológica. El propio Ministerio ha justificado el giro apelando a la inestabilidad del precio del gas derivada de la crisis en Oriente Medio, y ha calculado que prolongar Almaraz hasta 2030 tendrá un impacto «acotado y poco significativo» sobre el despliegue de las energías renovables.