Maricarmen acusó a Sánchez 6 días antes del desahucio de «guardar en un cajón el decreto que podría pararlo»
El presidente del Gobierno aprovechó el clima de protesta para llevar los decretos al Congreso
Maricarmen envió una carta a Sánchez el año pasado pidiéndole auxilio ante su desahucio y el presidente no hizo nada

Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años cuyo desahucio propició las protestas sociales por la vivienda y, en consecuencia, la decisión de Pedro Sánchez de adelantar las elecciones, culpó al presidente del Gobierno, apenas seis días antes del lanzamiento, de «guardar en un cajón» el decreto que podría «pararlo». Sánchez aprovechó la movilización surgida en el contexto del desahucio para llevar al Congreso dos decretos de urgencia que fueron tumbados con el voto del Partido Popular, Vox y Junts. El socialista convirtió el debate parlamentario en el punto de partida de la campaña. «La historia les juzgará antes de lo que creen», lanzó a estos grupos.
Sin embargo, el caso de Maricarmen venía de mucho tiempo atrás. Y sus reclamaciones al jefe del Ejecutivo, también. En noviembre de 2025, un mes después de un intento de desahucio, la mujer envió una carta a Sánchez en la que le contaba su situación y le pedía ayuda. «Estimado señor presidente: el día que usted nació yo llevaba ya 16 años viviendo en esta casa. Mi casa», comenzaba la misiva, que reveló OKDIARIO. «Usted tiene la capacidad, la responsabilidad y el poder de cambiar esto», le reclamaba abiertamente Maricarmen al líder socialista, aprovechando su carta también para pedirle la aprobación de los contratos indefinidos de alquiler, una medida que -un año después- Sánchez incluiría en sus decretos. La carta finalizaba con un mensaje directo: «Porque mire, señor presidente, cuando termine su mandato yo querría seguir aquí, en el mismo sitio en el que estaba el día que usted nació». Nunca obtuvo respuesta.
«En un cajón»
El 17 de septiembre, una semana antes de la ejecución del lanzamiento, Maricarmen también reclamó la ayuda de Sánchez: «Pedro Sánchez se guarda en el cajón un decreto que podría pararlo», decía la anciana en un vídeo grabado por el Sindicato de Inquilinas. En la grabación también señalaba a la Comunidad de Madrid: «Tiene pisos de sobra y dinero para solucionarlo».
El Gobierno, ante la falta de apoyos, llevaba aplazando desde julio la aprobación de un decreto de vivienda para dar más protección a los inquilinos y prorrogar los contratos de alquiler. También estaba en negociación la suspensión de los desahucios a los colectivos vulnerables. En abril, el Congreso ya había rechazado otro decreto para prorrogar los alquileres, entonces también con el voto en contra de Junts, además del PP y Vox.
El 23 de septiembre, sin embargo, expiró el plazo y se ejecutó la orden de lanzamiento. Maricarmen abandonó su vivienda, ubicada en el barrio de Retiro de Madrid, en una camilla y fue trasladada a un centro hospitalario madrileño por su delicado estado de salud. Ese mismo día, Sánchez -desde la misión permanente de España ante las Naciones Unidas- culpó al PP. «El desahucio de Maricarmen es una tragedia social que no podemos aceptar. El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, más preocupados por comprar y vender aticazos, han hecho caso omiso a una demanda social que debería haber sido resuelta por quienes tienen esa responsabilidad principal. El Gobierno va a dar una respuesta, pero pido altura de miras a los grupos parlamentarios para aprobar un Real Decreto Ley de Vivienda que es imperioso sacar», afirmó.
Tras el desahucio, centenares de personas se instalaron en una acampada en la Puerta del Sol, que se mantiene a día de hoy. Maricarmen, desde el hospital, siguió grabando vídeos en los que llamaba a seguir luchando para conseguir mejoras en la vivienda.
El 29 de septiembre, y en el contexto de la fuerte movilización social, Sánchez sí decidió llevar los decretos de vivienda al Consejo de Ministros. El 2 de octubre, el Congreso, con el voto de Junts, los rechazó. Sin embargo, Sánchez y sus colaboradores planeaban ya un adelanto electoral, aprovechándose del clima de protestas. El presidente del Gobierno se tomó el fin de semana, sin agenda, para madurar la decisión al tiempo que se celebraban manifestaciones en toda España. El lunes, anunció la convocatoria de elecciones para el 29 de noviembre.
Maricarmen falleció este miércoles, sin poder regresar a su vivienda. Desde el Gobierno y el PSOE se ha instrumentalizado la muerte de la mujer de cara a las elecciones. El propio Sánchez, al dar el pésame a la familia, añadió: «Un abrazo también a todos los que sentimos esta pérdida como propia».
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