Junts corrige al PSOE: la amnistía es la condición para sentarse a negociar, no para investir a Sánchez
Dirigentes del PSOE y Sumar afirmaron que la amnistía es el precio definitivo de Junts para la investidura
Sánchez ofreció a Puigdemont la amnistía con el aval de Conde-Pumpido tras semanas de contactos
Puigdemont quiere a Sánchez de rodillas: amnistía, autodeterminación y un mediador para negociar
Junts per Catalunya ha tenido que recordar a PSOE y Sumar que «las condiciones son claras». Y que, lejos de lo que han verbalizado en las últimas horas dirigentes de ambos partidos respecto al precio a pagar para su apoyo a la investidura de Pedro Sánchez, «Carles Puigdemont lo explicó muy bien». La amnistía que exigen para más de 3.000 personas condenadas o encausadas por actos delictivos durante el procés es sólo el aperitivo, lo que abre la negociación de la investidura. Un gesto que «cree un marco de confianza» para seguir negociando en dirección a la autodeterminación, la transferencia de competencias y otras cuestiones económicas como objetivo final.
Desde la organización que fundó Puigdemont, y que en la actualidad dirigen Jordi Turull y Laura Borràs, advierten a PSOE y Sumar que «se equivocan si creen que con la amnistía nos conformamos». Los independentistas exigen que el nuevo marco normativo esté aprobado antes de que sus siete diputados tengan que votar a favor de la elección de Sánchez. De hecho JxCAT no tomará esa decisión, sin un acuerdo previo para la amnistía que abra el camino a una posterior negociación «larga y complicada». La dirección del partido catalán ha creado un equipo negociador muy reducido, con el objetivo de evitar filtraciones. Puigdemont, desde Bélgica, será el que tendrá la última palabra en todo.
Sólo con la amnistía no hay investidura
Este miércoles el negociador de Yolanda Díaz ante Waterloo, Jaume Asens, aseguró que la ley de amnistía es el «pago» para que Junts apoye la investidura y no la condición previa del partido de Carles Puigdemont para negociarla. «No son las condiciones previas, son las condiciones para la investidura». Algo que los futuros socios de la coalición socialcomunista se han encargado de aclarar rápidamente. Los junteros, que no confían en la palabra de Sánchez, quieren cobrarse su apoyo por anticipado. En contra de lo que opinan PSOE y Sumar. Tal como hicieron con la Mesa del Congreso de los Diputados el pasado mes de agosto.
Pese a eso, desde el Gobierno están convencidos de que se producirá un acuerdo para la investidura del secretario general socialista, después de conocer las condiciones expresadas por el ex presidente de Cataluña. En el Ejecutivo consideran que las palabras pronunciadas el lunes por Sánchez, quien afirmó que el acuerdo «se puede, se debe y se va a hacer» siguen teniendo vigencia horas después, y ya con las condiciones de Puigdemont sobre la mesa. En Moncloa consideran que nada ha cambiado, respecto a si el acuerdo está más lejos o más cerca, porque los números siguen siendo los mismos e interpretan que Puigdemont se dirigió fundamentalmente a su partido y a sus seguidores.
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