España

Iglesias dirige el dinero de su crowdfunding antiAyuso a la Caja de Ingenieros que le financió su casoplón

Pablo Iglesias pide dinero para su nueva aventura electoral en Madrid; no quiere pagar intereses y, en vez de acudir a un banco, acude a sus simpatizantes, a los que les devolverá el dinero que le presten por crowdfunding; pero, además, y casualmente, la entidad a la que dirige el dinero hasta el momento de su reintegro a los financiadores es la misma que financió con un crédito hipotecario su casoplón de Galapagar: Caja de Ingenieros, tal y como puede verse en el vídeo elaborado por el propio partido morado liderado por Pablo Iglesias.

La campaña electoral y de financiación ya está lanzada. Y Podemos usa a Isabel Díaz Ayuso para hacer caja. Los anuncios están protagonizados por Isa Serra, la ex candidata que ha dejado de serlo para ceder ese puesto de honor al gran líder y defensor del auge de las mujeres, Pablo Iglesias. Y en esas arengas financiadoras se reclama el apoyo económico de los podemitas para «echar a Ayuso».

Ya se ha convertido en un clásico de los morados. En vez de pedir dinero a los bancos -y pagar intereses por él-, Podemos reclama en las campañas electorales que sus seguidores sufraguen voluntariamente los actos electorales. El mecanismo elegido son los microcréditos, que, pasadas las elecciones el partido devuelve, tras recibir la subvención electoral.
«Sin deberle ni un euro a los bancos tendremos las manos libres para hacer política para la gente y sacar a Ayuso del Gobierno de la Comunidad de Madrid», afirma en sus vídeos Isa Serra. «Queremos una Comunidad digna, feminista, ecologista y antifascista, por eso te pedimos ayuda con tu microcrédito», añade.

Los detalles de estos microcréditos señalan que «las subvenciones por gastos electorales se conceden una vez terminado el proceso electoral en función de los resultados obtenidos, estableciendo como límite el gasto realizado durante la campaña».

«No recurrir a créditos bancarios»

La decisión de la Asamblea Ciudadana de Podemos «de no recurrir a créditos bancarios, reflejada en el Código Ético nos lleva a explorar nuevas formas de colaboración y participación económica que nos permitan sortear el diseño orientado al endeudamiento bancario que promueve el sistema de financiación de partidos», añade la documentación accesible en la página web de los morados.

«Mediante los microcréditos ofrecemos a la ciudadanía la posibilidad de hacer un préstamo civil al Partido Político Podemos con vistas a sufragar los gastos electorales. A tal objeto, hemos calculado la subvención por gastos electorales correspondientes a un resultado conservador que nos permitiría devolver íntegramente el importe suscrito mediante la subvención por gastos electorales. Una vez recibida la subvención para dichos gastos, ésta se aplicará de forma íntegra, directa y privilegiada a la devolución del préstamo”, aclara esa documentación.

Acto seguido llega una alerta con respecto a los plazos de devolución, bastante abajo en el texto: «Sólo en el improbable caso de que el total de la subvención fuera menor que el total del préstamo recibido, el total de las cantidades no cubiertas deberán ser devueltas de forma proporcional en el plazo máximo de 12 meses».

Caja de Ingenieros

Durante todo ese tiempo, el guardián de ese dinero será la Caja de Ingenieros, que, obviamente, se beneficiará de esa captación de fondos.
Esa Caja de Ingenieros es la misma que financió la hipoteca de Pablo Iglesias y la ministra de Igualdad, Irene Montero, en muy buenas condiciones, para la compra del casoplón de Galapagar. Hay que recordar que Podemos también eligió esa misma caja para guardar el dinero de su investigada ‘caja B’.

La información sobre el destino de los fondos investigados salió a la luz gracias a la denuncia de la ex senadora de Podemos Celia Cánovas, que pidió investigar el destino de las donaciones de los miembros del partido, al que acusó de usarlas para el blanqueo de capitales.

En agosto de 2018, Podemos reclamó a Cánovas un aumento en el importe de su donación para que estuviera equiparada a la exigencia del excedente de tres salarios mínimos (norma por la que se regían hasta ese año las donaciones de los cargos públicos de Podemos). La por entonces senadora había pactado donar 1.000 euros mensuales y se negó a que la cantidad fuese mayor. Además, exigió ser ella la que hiciese el ingreso del dinero, ya que, tal y como se reflejó en la denuncia, «Podemos dejó de girar recibos» a su cuenta «para intentar poner en evidencia el incumplimiento» de Cánovas.
Finalmente, el partido cedió a la pretensión de su senadora y le comunicó la cuenta en la que tenía que hacer el ingreso. La entidad, tal y como puede comprobarse en el documento al que tuvo acceso OKDIARIO, era la Caja de Ingenieros.

La compra del casoplón de Pablo Iglesias e Isabel Montero dejó varios interrogantes; uno de ellos era el porqué la Caja de Ingenieros concedió condiciones difícilmente mejorables a los líderes de Podemos. Tal y como comprobó OKDIARIO, el propio simulador empleado por la Caja de Ingenieros no aceptaba un crédito como el que otorgó para la compra del casoplón de Pablo Iglesias e Irene Montero. Al introducir los datos comunicados por Pablo Iglesias como descripción del crédito, la respuesta era simple: no puede ser concedido porque «el importe de la hipoteca no puede superar el 80% del valor del inmueble», tal y como señalaba expresamente y en rojo una alerta del simulador.

Es más, para pagar la cuota mensual que describió el propio Iglesias, el tipo de interés debería rondar el Euribor más 0,5%. Y ese tipo no era habitual. Al revés, estaba reservado para operaciones de clientes vip o muy selectos.
La Caja de Ingenieros ha aparecido también fuertemente vinculada al separatismo radical catalán. La gestión de los fondos para gastos de los protagonistas del golpe de Estado quedó explicitada en el pago de la fianza para que la ex presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, eludiera la prisión. El cheque con los 150.000 euros impuestos de fianza salieron de la propia Caja de Ingenieros. La misma ANC la publicitó entre los independentistas como una de las entidades a la que hacer donativos.