España
Ministerio del Interior

Los guardias civiles reclaman 40 antidisturbios para proteger Ceuta de asaltos, los mismos que tiene Sánchez en La Mareta

Policías y guardias civiles siguen sin recibir órdenes operativas ante un posible nuevo asalto en Ceuta

Según fuentes policiales, en Ceuta es necesario un refuerzo permanente de 200 guardias civiles y 150 policías

Los guardias civiles reclaman 40 antidisturbios más de la Benemérita en Ceuta para protegerla, los mismos que blindan las vacaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en La Mareta (Lanzarote). Y en plantilla fija, no como refuerzo temporal.

A raíz del asalto masivo de inmigrantes ilegales de los pasados 30 y 31 de julio, actualmente hay desplegados 60 efectivos de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS). De forma habitual sólo hay 40, una cantidad que la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la mayoritaria, califica de «totalmente insuficiente» y exige otros 40 –tres pelotones–.

Los GRS son una unidad de élite de la Guardia Civil dedicada al orden público y el control de masas, a la que, sin embargo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, envía cada verano a prestar la seguridad de Sánchez durante sus vacaciones, así como a una veintena de policías.

También han venido cubriendo las vacaciones del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero en Lanzarote. Este año, que está doblemente imputado en el caso Plus Ultra, las ha cancelado. Por primera vez, Zapatero no irá a su chalé en la playa de Famara, sino que permanecerá en Madrid.

Y se han dado casos en los que Sánchez ha tenido a su disposición más efectivos policiales que los que había desplegados en una situación de urgencia. Por ejemplo, el primer contingente de antidisturbios que llegó a Ceuta tras la avalancha no fue para ir a la frontera, sino para proteger la caravana de Pedro Sánchez, de Marlaska y los edificios que visitaron.

El verano pasado también ocurrió que Sánchez tenía más GRS para blindar sus vacaciones en Lanzarote que los que envió a los incendios de León y Zamora. En aquella ocasión, Marlaska puso 20 guardias civiles para cubrir al presidente, mientras que para los incendios sólo desplegó «a una escuadra en total para ambos, que tiene de 6 a 12 efectivos», como reveló OKDIARIO en exclusiva.

Sin órdenes operativas

Ceuta sigue siendo un polvorín transcurrida una semana del asalto masivo, pero tanto policías como guardias civiles advierten que no están preparados para un nuevo episodio orquestado contra la frontera. Desde ambos colectivos denuncian que Marlaska «no ha tomado ninguna medida disuasoria ni de seguridad efectiva que impida una nueva invasión de inmigrantes ilegales en Ceuta».

«La boya flotante que ha puesto, puede saltarla cualquiera, por lo que disuasoria no es», declaran a OKDIARIO tanto desde la AUGC, como desde Jupol, el sindicato mayoritario de la Policía Nacional.

Además, ambas organizaciones revelan a este diario que los agentes «siguen sin recibir órdenes ni instrucciones operativas ante un posible nuevo asalto ni se ha enviado ningún tipo de refuerzo más». Y ello, pese a que marroquíes ya se están orquestando desde comienzos de esta semana para una nueva avalancha el próximo 15 de agosto.

Lo cierto es que los vecinos sufren miedo, especialmente las mujeres. Un sentimiento que se ha acrecentado tras conocerse que niñas marroquíes de 14 años afirman haber sido violadas por sus compañeros de asalto a la frontera.

Tanto Jupol como la AUGC exigen a Marlaska la adopción inmediata de medidas estructurales que permitan garantizar la seguridad en la frontera de Ceuta, y que dote a los agentes de los recursos humanos y materiales necesarios para afrontar con garantías episodios de presión migratoria como los vividos a finales de julio.

Sostienen que la falta de actualización del catálogo de puestos de trabajo impide dimensionar correctamente las plantillas y deja a Ceuta con unos recursos humanos «claramente insuficientes» para hacer frente a las amenazas actuales.

«Marlaska ya no podrá decir que nadie le ha informado», declara a OKDIARIO Laura García, portavoz de Jupol.

350 agentes más permanentes

La AUGC advierte de que en Ceuta son necesarios 200 guardias civiles más de forma permanente, entre ellos los 40 nuevos GRS, según informa a OKDIARIO. «A ello hay que sumarle medios materiales: embarcaciones de verdad, porque antes de la crisis sólo había seis, cuatro de ellas zódiac, para vigilar toda la costa de la ciudad», apunta Diego Madrazo, secretario de Relaciones Institucionales de la asociación mayoritaria.

Además, de cara a una posible nueva avalancha masiva de ilegales, pide reforzar de forma urgente el servicio de información, para detectarla en origen. 

Jupol, por su parte, reclama 100 policías más, también de forma permanente, que permitan «reforzar las diferentes unidades encargadas de la seguridad ciudadana, la protección de la frontera y la lucha contra las redes de inmigración ilegal y el crimen organizado».

Además, destaca que son imprescindibles otros 50 antidisturbios más. «Los acontecimientos recientes han evidenciado que la presencia permanente de un único grupo resulta insuficiente para responder simultáneamente a intentos de entradas masivas, garantizar la seguridad ciudadana y atender cualquier otra incidencia que pueda producirse en la ciudad», declara Laura García.

«Disponer de un segundo grupo estable permitiría aumentar la capacidad de respuesta inmediata, mejorar la planificación de los servicios y garantizar el descanso y la seguridad de los propios agentes, evitando una sobrecarga permanente de trabajo», apunta.

Jupol también reclama la activación en Ceuta de una unidad permanente de drones, destinada a la vigilancia de la frontera de Ceuta. El uso de estos sistemas permitiría «obtener información en tiempo real sobre movimientos de grupos numerosos en las inmediaciones del perímetro fronterizo, facilitando la detección temprana de posibles intentos de entrada masiva y permitiendo planificar con antelación los dispositivos policiales necesarios».

«La incorporación de estas capacidades tecnológicas supondría una herramienta fundamental para mejorar la prevención, incrementar la seguridad de los agentes y optimizar la coordinación de los operativos», recalca este sindicato.

Imposible parar una gran avalancha

La asociación mayoritaria de guardias civiles destaca que «con 200, 500 o mil guardias civiles más, una entrada de decenas de miles de personas concentradas en pocas horas es materialmente imparable, y no hay dispositivo policial en Europa que la contenga físicamente».

«La clave no es sólo cuántos agentes, sino cuándo. El refuerzo tiene que llegar antes, no después», subraya Diego Madrazo. En este sentido, recuerda que el pasado 30 de julio, «los refuerzos –unos 98 guardias civiles, más el patrullero Duque de Ahumada– llegaron cuando ya había miles de personas en el mar».

«Si esos mismos efectivos hubieran estado desplegados 48 horas antes, la historia sería distinta», agrega este agente, indicando que de ahí que la AUGC pida también el refuerzo del Servicio de Información, ya que estos episodios se detectan mucho antes en el origen que en la orilla».

Una última cosa que para la AUGC es igual de importante es que los refuerzos que están ahora en Ceuta «no se retiren en cuanto baje el foco mediático, como ha pasado siempre». Y en el mismo sentido se pronuncia Jupol.

El sindicato mayoritario de la Policía Nacional recuerda que «la protección de los agentes no puede depender de medidas improvisadas ni de recursos insuficientes cuando la amenaza es perfectamente conocida», como es el caso. Así, Jupol lamenta que, una vez más, la respuesta de la Administración «se limite a medidas coyunturales cuando los problemas estructurales de Ceuta son conocidos desde hace años».

«La seguridad de Ceuta no puede seguir gestionándose a golpe de crisis», critica Laura García, recalcando que esta ciudad necesita «una planificación estable, con más unidades especializadas y mejores medios».

«No podemos seguir trabajando con un catálogo diseñado para una realidad que ya no existe y que lleva sin actualizarse desde 2008», critica este sindicato, reclamando también una inversión urgente en medios materiales específicos para la protección de los agentes que prestan servicio en la frontera.

Según Jupol, a día de hoy, los agentes que defienden las fronteras de España se encuentran «absolutamente abandonados». Sostiene que Marlaska «recurre a medidas cosméticas para tratar de transmitir una falsa sensación de control, pero mantiene abandonados a los policías nacionales que se juegan la vida defendiendo las fronteras exteriores de España y la Unión Europea».