Basura Entrevista OKGREEN

José Alemán: “La basura que devuelve el mar es como un todo a 100: encuentras lo inimaginable en las playas”

Mil Playas es un proyecto autofinanciado que ya ha limpiado 39.000 kilos con la ayuda de 1.500 voluntarios

"Recoger basura te hace sentir muy bien y te hace mejorar tu salud física y mental"

"Los municipios tienen una gran responsabilidad de hacer un entorno que de verdad sea saludable y bonito"

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Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Dejaron atrás el estrés, la velocidad y las dolencias que no sabían de dónde venían. Marcelo, Ángel y José Alemán decidieron parar y caminar. Hoy rodean a pie la Península Ibérica recogiendo la basura que el mar y el olvido abandonan en la orilla.

Ya han limpiado 39.000 kilos y persiguen los 100.000, pero buscan algo más sencillo y más difícil: una mente clara, un cuerpo sano y un espíritu libre. Para saber la misión última de Mil Playas entrevistamos a José Alemán, cofundador y director de esta ONG que ya lleva once meses limpiando el litoral.

Una aventura de reconciliación con ellos mismos y con las personas que se acercan a ayudar en cada etapa de un viaje que tiene más objetivos que el de recoger los residuos que escupe el mar o tiran las personas que no tienen conciencia del daño que están causando.

Quedamos en hacer la entrevista con José, pero nos escribe: «Dame unos minutos, nos está lloviendo y tenemos una pequeña crisis de logística». Es una de las vicisitudes a las que se enfrentan se retrasa por la lluvia nos hace un hueco en Santoña para conocer más de cerca el proyecto

OKGREEN.: ¿Cómo empezó la aventura de Mil Playas?

JOSÉ ALEMÁN: Surge realmente de una necesidad, la de restablecer nuestra propia salud mental, física y espiritual. Los tres miembros del equipo de algún modo nos vimos otra vez en esa rueda, la del estrés y de la velocidad, de que pasan los días y tienes dolencias y enfermedades que no sabes de dónde vienen. Nos hizo ser conscientes de que todo eso viene del ritmo de vida y de que era necesario realizar un cambio para priorizar nuestra vida, la del planeta y la de los demás.

Estuve diez años trabajando en una ONG. Fue todo un éxito y Mil Playas realmente surge de realizar un cambio vital para salir más alineado con lo que realmente queremos hacer y el modo en que queremos vivir.

Retiramos basura, pero podríamos estar haciendo cualquier otra cosa que nos permitiese estos tres primeros objetivos: tener la mente clara, el cuerpo sano y el espíritu libre.

Furgo Mil Playas

P.: ¿Qué tipo de organización sois?

R: Somos una ONG que está en el Registro Nacional de Asociaciones desde hace justo un año.

P.: Estáis recorriendo a pie toda la Península Ibérica. ¿Sois tres personas que erais amigos y que os habéis encontrado en un proyecto común?

R: Sí, somos tres. Uno es Marcelo, que tenía 18 años cuando le conocí en el Camino de Santiago. Le ofrecí venirse a Valencia a trabajar en mi antigua ONG que también es de conservación de la naturaleza, y él salía del bachillerato y necesitaba un poco de orientación en la vida porque no sabía muy bien qué hacer. Ángel, que es también de Valencia, trabajaba conmigo previamente en la otra ONG.

P.: Detrás de todos estos meses de recogida de residuos hay un trabajo y una planificación detrás…

R: Muchísima. El objetivo que perseguimos es el de inspirar al resto de la gente, el de retirar 100.000 kilos de basura, el de ayudar al planeta y, en última instancia, el de ayudar a todas las personas con las que nos encontramos.

Basura en las playas

P.: Retirar de las playas 100.000 kg de basura es vuestro objetivo. ¿Cuándo empezasteis y cuánto lleváis recogido?

R: Empezamos hace once meses y llevamos en estos momentos 39.000 kg más o menos.

P.: Cuando lleguéis a los 100.000, ¿qué vais a hacer?

R: Nada. El objetivo va a ser llegar a Valencia otra vez a la misma playa de la que salimos. El objetivo se habrá cumplido o no. Si no lo cumplimos, pretendemos realizar unas acciones complementarias para poder alcanzarlo. El objetivo final es cumplir con el itinerario de dar la vuelta completa a la Península Ibérica.

P.: ¿Además de recorrer las playas y recoger basura, hay otros objetivos?

R.: Estamos recogiendo información valiosa. Caminando cada palmo del litoral, incluso a aquellas partes donde no se va habitualmente, que no son muy transitables. Todo para realizar la mayor auditoría desde el punto de vista de la participación ciudadana que se ha hecho jamás en España. Con toda la información recabada, hacer un macroinforme a disposición de cualquier persona, entidad o institución que le pueda resultar útil.

P.: ¿Ahora mismo dónde os encontráis y cuánto os queda?

R: Estamos en Cantabria, concretamente en Santoña. Llevamos 11 meses en estos momentos y calculamos que nos quedan unos cinco. Digamos que hemos completado dos tercios de la ruta.

P.: ¿Cómo os organizáis a la hora de llegar a un punto de recogida de basura?

R: Uno de nuestros objetivos secundarios es crear una red a lo largo de toda la Península Ibérica con distintas entidades y personas que sean las verdaderas guardianas del litoral y que muchas veces no están interconectadas. Incluso la gente del mismo territorio, no se conoce. Nosotros, a nuestro paso y al venir con una energía neutra, conseguimos que mucha gente se una y se conozca.

En estos momentos ya hemos colaborado con casi 150 entidades con las que realizamos eventos. Cuando nosotros vamos a llegar a una provincia, realizamos un mailing o un llamamiento a todas las entidades, centros educativos o ayuntamientos, ofreciéndoles ayuda.

Les informamos del proyecto y les ofrecemos realizar una acción conjunta o la acción que consideren. También vamos organizando eventos, acciones en las que han participado cerca de 1.500 voluntarios en estos 11 meses. Y así, al tiempo que vamos avanzando, vamos retirando basura, vamos sobreviviendo.

P.: ¿Sobreviviendo? Entonces, ¿cómo os financiáis?

R: Este proyecto es autofinanciado. Sabíamos que para que fuese un proyecto exitoso, no podíamos depender de administraciones ni de ayudas. Tras una experiencia de muchos años, hemos aprendido que no nos gustan los plazos que se manejan ni la filosofía de las ayudas.

Yo vendí la moto. Uno pidió dinero, otro tiró de ahorros. En fin, que de un modo u otro nos financiamos nosotros. Sí que es cierto que nuestro objetivo es que, ya que vamos a poner cada uno un año y medio de nuestra vida, intentaremos recuperar esta inversión y que todo el gasto de retirar 100 toneladas de basura pueda ser cubierto.

Foto Grupo Mil Playas

Tenemos un programa de asociados a través de la web, que es www.milplayas.org, donde la gente se puede asociar al proyecto a partir de 20 euros al año y es lo que nos está ayudando en gran medida. También tenemos nuestro merchandising; vendemos camisetas y llaveros. En fin, con estas cosas, nos vamos un poco subvencionando el precio de la gasolina, que ya está a 2 euros, que es un gasto importante con la cantidad de kilómetros que hacemos.

P.: No tenéis financiación ni apoyo privado ni público…

R: No. Por ejemplo, nos ha apoyado la Fundación Oxígeno que nos ha financiado con 3.000 euros a través de un programa que realiza. Nos ha venido perfecto porque vamos a hacer ahora la Transpirenaica y no tenemos absolutamente nada de equipo. Nuestros zapatos están destrozados, se caen a cachos y necesitamos muchas cosas para hacer este reto también.

Es decir, sí hay fundaciones y ONG que sí han hecho un par de colaboraciones algo más grandes. Y a partir de ahí, cuando nos conocen, la gente que viene y ve realmente el esfuerzo que hay detrás y lo genuino del proyecto se enamora y todo el mundo quiere contribuir de algún modo.

P.: ¿Os desplazáis íntegramente a pie?

R: Sí. Tenemos una furgo de apoyo, una MB100 del año 93 y es la de logística, que sólo tiene dos plazas. Nosotros somos tres, con lo cual sí o sí estamos obligados a caminar todo el litoral, alguien del equipo.

Hacemos equipos de una o dos personas más los voluntarios que siempre van a recorrer la costa a pie, y uno de nosotros es el que desplaza la furgo y se encarga de la logística diaria de las compras y todo lo que conlleva la expedición.

P.: ¿Cuál ha sido el momento más especial que habéis vivido en estos 11 meses?

R: El privilegio de disponer del tiempo suficiente. Cuando conocemos un proyecto vital o conocemos a una persona que tiene una necesidad que le puede cambiar la vida, nos han dicho que le hemos cambiado la vida. Son gente que no se cree que pueda llegar alguien y, porque sí, dedique su tiempo y su dinero a echarte una mano. Y para mí esto es lo más bonito del proyecto. El privilegio que tenemos de disponer de ese tiempo para poder hacer esto.

Recogida lancha Mil Playas

P.: ¿Qué es lo más loco que habéis recogido?

R: La basura que devuelve el mar es como un todo a 100: encuentras lo inimaginable en las playas. Llega un momento en el que ya no hay nada fuera de lugar y encuentras cualquier electrodoméstico, un televisor en el fondo de la ría, una máquina expendedora de cepillos de dientes…

Pero en estos momentos, si me permites, lo que más nos está volviendo locos es el papel higiénico. Desde aquí hacemos un llamamiento a todo el mundo. El papel higiénico sí es biodegradable, pero en unas condiciones y después de un tiempo.

En un sendero o en el típico baño que se forma ahí detrás de una piedra, tarda años en descomponerse y va a ser un residuo. Por tanto, por mucho que sea biodegradable, la naturaleza no es un lugar para dejar el papel higiénico, así que, por favor, el papel higiénico al bolsillo.

P.: Cuando recogéis miles de kilos de basura, ¿qué pensáis? ¿El mundo está fatal, alguien no hace algo bien, no estamos educados?

R: Creo profundamente que la persona que puede dejar un residuo simplemente por inconsciencia. Es decir, si la persona tuviese la sensibilidad apropiada, si la vida le hubiese traído las experiencias necesarias, y fuese capaz de sentir y sintonizar con lo que eso supone, no lo haría. Entonces, en última instancia, lo que nos despierta es compasión.

No nos cabreamos ya, no nos frustra. Lo único que podemos hacer es inspirar con nuestro ejemplo y tratar de mostrar a cuanta más gente mejor que recoger basura te hace sentir muy bien y te hace mejorar tu salud física y mental.

Los tres componentes de Mil Playas
Ángel, Marcelo y José, los tres miembros de Mil Playas.

P.: Si tuvieras delante a un político, ¿qué le dirías?

R: ¡Buf! Creo que es la pregunta más complicada que me has hecho. No lo sé. La verdad es que estamos tan ajenos a la política que ni me lo planteo. Depende también del nivel del político.

Si fuese un político local, le diría que cada municipio debería tener mapeado su término municipal y saber los puntos de acumulación de basura y hacerse responsable de que nuestro país aspire a ser tan limpio como cualquier país del norte, con los que se nos cae la baba por lo limpios que están.

Los municipios tienen una gran responsabilidad de hacer un entorno que de verdad sea saludable y bonito.

P.:  Todos los años sale una clasificación de banderas negras y banderas azules en las playas. ¿Tú crees en eso?

R: Puede ser positivo, pero no pienso que sea un indicador 100% fiable. Normalmente, la de color negro suele ser bastante fiable y la de color azul no suele serlo.

Rueda al aire mil playas

P.: Para finalizar, te voy a pedir que hagas tu propia valoración: la playa más limpia que os habéis encontrado y la más sucia.

R: La más sucia seguro está en Almería y, lo siento mucho, pero allí el mar de plástico sigue siendo un vector de contaminación muy importante, pese a que se han hecho mejoras muy grandes respecto a décadas atrás, según nos cuentan. Pero sigue habiendo montañas de plástico en la propia orilla del mar.

La más limpia es aquella en la que la comunidad local es más consciente. Un elemento diferenciador es aquel en el que su población vive cerca, de playas muy poco explotadas turísticamente. Son muy conscientes y están siempre encima recogiendo lo que trae el mar.