Garzón ve a Borrell en un posible conflicto de intereses por sus 600.000 euros en acciones de Abengoa

Alberto garzón
Alberto Garzón.

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, sospecha que el hecho de que el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, sancionado por el uso de información privilegiada en la venta de acciones de Abengoa de la que fue consejero, puede estar incurriendo en un conflicto de intereses por ser propietario de acciones valoradas en 600.000 euros y quiere saber si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, piensa cesarle o le va a mantener en el cargo.

Para conocer los planes del jefe del Ejecutivo, Garzón ha registrado una batería de preguntas en el Congreso de los Diputados. En su iniciativa, el líder de IU apunta que, según consta en su declaración de bienes, Borrell “mantiene unos 600.000 euros en acciones y participaciones en Bolsa, lo que podría generar un conflicto de intereses”.

Por eso formula la siguiente pregunta al Gobierno: “¿Garantiza el Ejecutivo que Josep Borrell, con unas acciones y participaciones en Bolsa que ascenderían a 600.000 euros, según algunos medios, no está cayendo en un conflicto de intereses desde su posición como ministro de Asuntos Exteriores?”

Además, Garzón busca que el Gobierno, más allá de declaraciones atropelladas en actos públicos, se pronuncie oficialmente sobre si “piensa mantener en el cargo de ministro al señor Borrell”, no sólo por su sanción y sus acciones, sino también por sus “polémicas declaraciones” sobre los nativos norteamericanos en las que, en su opinión, “minimizaba de forma frívola las masacres coloniales cometidas contra los pueblos originarios” de Estados Unidos.

En opinión de Garzón, al afirmar que lo único hicieron en Estados Unidos fue “matar cuatro indios” y que “aparte de eso fue muy fácil”, Borrell llegó a negar “prácticamente la historia” de este país “más allá de su moderna fundación en el siglo XVIII”.

Tras la polémica suscitada por sus palabras, Borrell lamentó haberse referido a este tema de forma “excesivamente coloquial” y explicó que lo que buscaba era explicar que “construir una unión federal en EE.UU. fue más sencillo que en Europa”.

Pese a esta matización, Garzon sostiene que “es propio de la persistencia de la mentalidad colonial y su indudable trasfondo racista pensar que la historia de un continente comienza con la colonización europea” y “negar el protagonismo activo de migrantes, mujeres, trabajadores y campesinos a la hora de contar la historia”.

En este sentido, avisa de que “cuando además se minimizan o niegan las grandes masacres coloniales, se entra ya en un estadio aún más preocupante”, sobre todo cuando esto lo protagoniza el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno español, es decir, nada menos que “el responsable de la diplomacia”.

Últimas noticias