La directora de la Guardia Civil al juez: «No habría recibido a Leire Díez de saber que venía por Cerdán»
Mercedes González declara en la Audiencia Nacional: "Yo soy de los damnificados de Cerdán, nos llevábamos muy mal"

La directora general de la Guardia Civil, la imputada Mercedes González, ha declarado este viernes ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que no habría recibido a la ex militante socialista Leire Díez en sus reuniones para tomar té de saber que iba de la mano de Santos Cerdán. Además, González se considera «de los damnificados» del ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, con quien ha reconocido que «nos llevábamos muy mal».
La responsable del Instituto Armado ha dado la vuelta así su posición como investigada. Además, ha vuelto a negar haber dado órdenes a la Unidad Central Operativa (UCO) para interferir en causas judiciales que afectan al Gobierno.
González ha comparecido en el marco de las caso del PSOE, que investiga las maniobras de Ferraz para anular procesos judiciales sensibles para el entorno del presidente Pedro Sánchez.
Según fuentes presentes en la sala consultadas por OKDIARIO, la directora general, preguntada por si Leire Díez acudió a verla de parte de alguien del PSOE, ha respondido que no y ha explicado que, de haber sido así, «no hubiera sido una buena tarjeta de presentación» y no la habría recibido.
La directora general ha reconocido que varios diputados socialistas también le trasladaron en su día que ella figuraba entre los que Cerdán no consideraba «de los suyos». Ha citado, en este sentido, el precedente conocido de la diputada Adriana Lastra, de quien ha dicho que «también es un poco eso».
González ha situado el origen de sus roces con Cerdán en el Congreso de los Diputados, a raíz del asunto conocido como el caso tito Berni, episodio que, según ha explicado, marcó el inicio del distanciamiento entre ambos.
De los tres encuentros que la UCO atribuye a González con Leire Díez, la directora general sólo ha reconocido dos. Del primero ha dicho que Leire Díez le felicitó por su reciente nombramiento como jefa de la Benemérita; en el segundo, la ex militante socialista le habló del comandante investigado en el caso Koldo, Rubén Villalba, momento en el que, según su relato, cortó la conversación.
Un tercer encuentro, señalado por la UCO y coincidente con el momento en que Leire Díez fue multada, no consta en su agenda, según ha explicado la propia González ante Pedraz.
La comparecencia de González se ha producido un día después de que el director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, el teniente general Manuel Llamas, negara ante el mismo juez haber presionado a mandos de la UCO para interferir en investigaciones que afectan a miembros del Gobierno.
Llamas también rechazó haber ordenado «ponerse de perfil» en la causa que investigaba a David Sánchez, hermano del presidente, tal y como sostuvo el exjefe de la UCO, Rafael Yuste, en su declaración del pasado 27 de mayo.
El propio Llamas explicó que recibió una llamada del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre uno de los expedientes abiertos a agentes de la UCO por una presunta filtración vinculada al caso del hermano del presidente. González, sobre ese mismo episodio, ha declarado que el ministro intentó localizarla primero a ella, aunque no pudo atenderle porque viajaba en un AVE sin cobertura.
El juez y la Fiscalía atribuyen a González y a Llamas presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia por las presiones que habrían ejercido sobre los investigadores de la UCO. Tanto la Fiscalía Anticorrupción como las acusaciones populares lideradas por el PP solicitaron sus imputaciones.
La Fiscalía apunta a tres informaciones reservadas abiertas a la UCO por presuntas filtraciones, todas ellas relacionadas con la Presidencia del Gobierno o sus familiares, y ordenadas, según su tesis, por el DAO «o, en su caso, la directora general de la Guardia Civil».
El caso se enmarca en la investigación más amplia sobre las llamadas «cloacas del PSOE», en la que el juez Pedraz indaga si desde el partido se orquestaron maniobras para neutralizar causas judiciales incómodas para el Ejecutivo. Santos Cerdán, exsecretario de Organización socialista, es señalado como presunto artífice de esa red, mientras que Leire Díez habría actuado como intermediaria ante distintos cuerpos policiales y judiciales.
Con la declaración de este viernes se cierra, de momento, la ronda de interrogatorios a la cúpula de la Guardia Civil en esta causa, aunque el juez Pedraz mantiene abiertas otras líneas de investigación sobre el entramado que rodea a Cerdán y Leire Díez. En concreto el tema de las adjudicaciones amañadas en empresas públicas.