España

Colau pone una plaza a la República en Barcelona y su ‘número 2’ reclama «la ausencia de Monarquía»

Ada Colau continúa su ofensiva contra todo lo que huela a Monarquía, familia Borbón o el sistema democrático constitucional actual en España. Este martes, el Ayuntamiento de Barcelona ha cambiado el nombre de la plaza de Llucmajor, dedicada al municipio más grande la isla de Mallorca, para renombrarla como plaza de la República. La iniciativa fue aprobada el pasado marzo con por los podemitas de Barcelona en Comú, Esquerra Republicana y con el voto favorable de los representantes del PSC en el distrito de Nou Barris.

El pasado 11 de julio, Colau firmó orgullosa como alcaldesa el decreto para el cambio de nombre de la plaza, y este martes se han descubierto las nuevas cuatro placas que dan cuenta físicamente del cambio de denominación.

Aparte de la retirada del busto del Rey Juan Carlos del salón de plenos del Ayuntamiento de la capital catalana, ya el pasado mes de abril, Colau impulsó la iniciativa de quitar al Rey emérito la plaza que tenía a su nombre en Barcelona. El Ayuntamiento decidió renombrar el cruce entre la avenida Diagonal y el paseo de Gràcia, actualmente “plaza de Juan Carlos I” por el nombre de “Cinc d’Oros” o “Cinco de Oros”, la denominación que se usaba oficiosamente.

Retirada del busto del Rey Juan Carlos del salón de plenos del Ayuntamiento de Barcelona, en julio de 2015.

El pasado 3 de marzo fue aprobado este cambio de nombre en el Consejo Plenario del Distrito de Nou Barris con los votos favorables del Gobierno de Ada Colau (BComú), el PSC y ERC. El texto de la resolución apuntaba que esta modificación «contribuirá a poner en valor el pasado democrático de Barcelona y a construir la imagen del pasado de la mano de la ciudadanía y las entidades que han luchado por reivindicar la memoria de la ciudad». 

El cambio de las placas de la plaza se ha llevado a cabo en un acto presidido por el primer teniente de alcaldía, Gerardo Pisarello, y la concejal del distrito de Nou Barris, Janet Sanz, al que han asistido representantes del Ayuntamiento y de las entidades agrupadas en la Mesa Unitaria de Nou Barris por la República, que ha apoyado esta modificación.

Nuevo cartel de la plaza de la República en Barcelona, antigua Llucmajor.

La plaza ha sido elegida con motivo de que desde 1990 se erige en el centro de la misma la escultura de homenaje a la República, obra de Josep Viladomat, y donde se encuentra el medallón de Pi i Margall. Además, los políticos presentes en la ceremonia se han empeñado en responsabilizar a los vecinos del cambio de nomenclatura.

A pesar de que España es una Monarquía parlamentaria, el teniente de alcalde Pisarello ha subrayado la importancia de «poder inaugurar la primera plaza de la República de Barcelona, la primera que hay en una gran ciudad de todo el Estado, recogiendo un clamor de los vecinos de Nou Barris hace muchos años».

Artur Mas y Ada Colau observan a Gerardo Pisarello tirar la bandera española desde el balcón del Ayuntamiento, con Alberto Fernández tratando de evitarlo.

Ya el pasado mes de septiembre, durante las fiestas de la Mercé, el primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, tiró la bandera española por el balcón de la plaza de Sant Jaume. Aquel día, el equipo de Gobierno había colocado una estelada entre las banderas que presidían el edificio del Ayuntamiento. Los concejales populares trataron de colocar una enseña española, que faltaba entre los mástiles, pero Pisarello no lo permitió y arrebató la bandera a Alberto Fernández Díaz, portavoz del PP en el consistorio y la arrojó al vacío.

«El nuestro es un Gobierno republicano. El republicanismo significa muchas cosas. En primer lugar, la ausencia de monarquía, una anomalía en términos democráticos, así como la defensa de los valores de libertad, igualdad y fraternidad entre los pueblos, valores que están más vigentes que nunca en el siglo XXI», ha asegurado Pisarello.

El primer teniente de alcalde ha destacado la importancia de cambiar el nombre un 19 de julio, día en que Barcelona también recuerda las Olimpiadas Populares antifascistas y «conmemora el 80 aniversario del levantamiento fascista contra el Gobierno legítimo de la República».

Por su parte, Janet Sanz también ha destacado el simbolismo de hacer el cambio de nombre de la plaza «el día en que la Barcelona popular se levantó contra el golpe fascista antidemocrático». Para Sanz, el acto es «de justicia y de memoria, por la dignidad y en recuerdo de las personas que defendieron la democracia y asumieron este compromiso personal».

Monumento a la República en Barcelona, obra de Josep Viladomat.

La concejal de BComú ha subrayado el hecho de que esta plaza de la República esté en Nou Barris porque «conecta con las demandas vigentes en el distrito para exigir libertad, igualdad y fraternidad».

Una de las placas retiradas con la antigua nomenclatura de plaza de Llucmajor se entregará al Archivo histórico de Roquetes-Nou Barris para conservar un recuerdo de la denominación que ha tenido hasta ahora la plaza.

Un gasto a cuenta del contribuyente

Pero éste no ha sido sólo un acto simbólico consistente en un nombre y unas placas. A la renovación de los carteles del nomenclátor se suma la actualización de los rótulos de señalización vial de la ciudad y todas las paradas de autobús, que deberán cambiar todos los rótulos de la red de autobús, en un proceso que finalizará en octubre.

Para completar todos los cambios, los jardines de Llucmajor, hasta ahora denominados de la Segunda República, ya cuentan también con una placa con su nuevo nombre, tal como se acordó en la propuesta de cambio de denominación de la plaza de la República.

Antiguo cartel de la plaza de Llucmajor, ahora de la República, en Barcelona.

Pero el cambio de denominación provoca también un problema para los vecinos con su dirección postal. El cambio de nombre conlleva también la modificación de sus registros y censos. Los vecinos de la plaza deberán responsabilizarse ellos mismos de actualizarla donde conste.

Para facilitarles el proceso, el Ayuntamiento al menos se ha encargado de comunicar el cambio de denominación al resto de administraciones públicas y también a las compañías de servicios.

Además, ha distribuido por carta a los vecinos un documento que acredita el cambio de dirección postal y que también se puede descargar en www.barcelona.cat/informe-canvi-nom-carrer.