La UE confirma el palo a España y los autónomos lo celebran: adiós a pagar al IVA con la nueva norma
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La Unión Europea lleva tiempo poniendo el foco en España por una cuestión que afecta de lleno a miles de autónomos: el IVA. De este modo, y mientras en otros países ya existen fórmulas para aliviar esta carga a los pequeños negocios, aquí la situación sigue prácticamente igual. Y eso ha generado malestar en el sector y también presión desde Bruselas, aunque parece se produce ahora un giro que podría dar esperanza a todos esos autónomos y pequeñas empresas que mes tras mes facturan el IVA.
De hecho, es ahora cuando el tema se ha vuelto a poner sobre la mesa en España. No es algo nuevo, pero ahora ha cobrado fuerza por una mezcla de factores que tienen que ver con la normativa europea, las reclamaciones de asociaciones de autónomos y, sobre todo, la negociación política en el Congreso a raíz del decreto ley de medidas por la crisis energética que el Gobierno presentó y que les ha llevado a decir ahora «sí» a lo de quitar el IVA a los pequeños autónomos. Pero más allá de esos factores, aquí hay algo claro y es que si finalmente sale adelante, podría cambiar bastante el día a día de muchos trabajadores por cuenta propia.
Qué está pasando con el IVA de los autónomos en España
A día de hoy, cualquier autónomo en España tiene que hacer lo mismo: añadir el IVA en sus facturas y después declararlo a Hacienda, normalmente cada tres meses. Es un sistema que todos conocen, pero que también implica papeleo constante y cierta carga administrativa.
El problema no es tanto ese, sino que se aplica igual a quien factura mucho que a quien apenas llega a fin de mes. Y ahí es donde empiezan las comparaciones con otros países de la Unión Europea. Porque fuera de España sí existen alternativas. Una de ellas es el llamado IVA franquiciado, recogido en la normativa europea (en concreto, en la Directiva (UE) 2020/285), que permite a los Estados flexibilizar estas obligaciones para los pequeños negocios.
Qué es exactamente el IVA franquiciado (y por qué genera tanto interés)
Dicho de forma sencilla, se trata de un sistema que permitiría a algunos autónomos no tener que aplicar el IVA en sus facturas. Es decir, no lo cobrarían a sus clientes pero tampoco tendrían que declararlo después. Eso sí, no es para todo el mundo. La propia normativa europea marca un límite que puede llegar hasta los 85.000 euros anuales de facturación, aunque cada país decide cómo aplicarlo. Pero hay un matiz importante y es que quien se acoge a este sistema tampoco puede deducirse el IVA de sus gastos. Por eso no siempre compensa, ya que depende mucho del tipo de actividad. Aun así, para muchos pequeños autónomos supondría quitarse de encima una parte importante del papeleo.
España, a contracorriente del resto de Europa
Lo que más llama la atención es que este sistema ya funciona en varios países. Francia o Alemania, por ejemplo, tienen modelos similares, aunque con sus propios límites. En España, sin embargo, no se ha aplicado. Y eso ha acabado pasando factura. Hasta el punto de que la Comisión Europea ha llevado el caso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por no haber adaptado la normativa a tiempo. Es decir, no es sólo una cuestión interna: también hay presión desde fuera.
El giro político y el papel de Junts
Y en este escenario es donde entra la política. Porque el tema no se ha reactivado sólo por Europa. La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, explicó días atrás una entrevista en el programa La Mirada Crítica de Telecinco que el Gobierno se ha comprometido a avanzar en esta medida. Pero ese compromiso no llegó por casualidad. Junts había dejado claro que no apoyaría el decreto anticrisis si no se incluía esta cuestión. Finalmente, aunque no se incorporó directamente en el texto, sí se pactó sacarlo adelante por otra vía.
Qué cambiaría realmente para los autónomos
Si esto se pone en marcha, el cambio sería importante para muchos autónomos con ingresos más bajos. Habría menos declaraciones, menos trámites y, en muchos casos, menos gastos en gestoría. Ahora bien, no todo son ventajas. El hecho de no poder deducirse el IVA en gastos puede hacer que en algunos casos no compense acogerse al sistema. Por eso, más que una solución universal, sería una opción que cada autónomo tendría que valorar.
De todos modos sigue siendo un cambio que a día de hoy, no está en vigor en España ni se ha aprobado formalmente. Sí hay intención política, sí hay presión europea y sí hay un debate abierto, pero la medida todavía no se ha aplicado. Lo que sí parece claro es que algo se está moviendo. Y que, después de años de bloqueo, el tema del IVA para los autónomos vuelve a estar encima de la mesa.