Economía

Socios de Deloitte España presionan al presidente para que no termine su mandato

El presidente de Deloitte España, Fernando Ruiz, puede dejar el cargo antes de que concluya este año si los socios que están cuestionando su labor en el ámbito interno de la firma logran los apoyos necesarios. Ruiz termina su segundo mandato en junio de 2017, aunque podría salir antes debido a la crisis reputacional por la que atraviesa la firma. Los Estatutos establecen una limitación de dos mandatos, con lo cual, en todo caso, Ruiz no se presentará a la reelección.

Hasta ahora había unanimidad entre los socios a la hora de defender la labor de Ruiz.  El conjunto de los 191 socios de Deloitte estaban satisfechos con el “buen trabajo” de su presidente a la hora de gestionar la crisis, ya que “se han evitado las implicaciones legales” en el caso de Abengoa y, en menor medida, en su papel en la salida a Bolsa de Bankia.

Ruiz termina su mandato en junio de 2017, aunque podría salir antes debido a la crisis reputacional por la que atraviesa la firma

Sin embargo, en las últimas semanas se alzan voces que quieren que Ruiz se marche antes de tiempo, según confirman fuentes del sector a este diario. En cambio, desde la compañía se asegura que el presidente tiene todo el respaldo por parte de los directivos y se niega que exista crisis de confianza en la labor de Ruiz.

Fernando Ruiz llegó a la presidencia de Deloitte España en 2009 sustituyendo a Carlos González tras un proceso de consultas internas que duró tres meses. Según los Estatutos de la firma, el proceso de sustitución se produce mediante la designación de un comité de socios encargado de recabar las opiniones de los distintos directivos y las posibles candidaturas. En este tipo de sociedades profesionales los socios son también los accionistas.

El mandato de su predecesor estuvo marcado por el mantenimiento de Deloitte en la primera posición en el área de auditoría (tanto por facturación como por el número de empresas cotizadas auditadas), el impulso del negocio de consultoría, la potenciación de la asesoría fiscal y legal y del asesoramiento en las transacciones corporativas.

Además, González fue el artífice de la integración de Arthur Andersen y Deloitte en 2002 y en 2005 gestionó la continuidad del negocio tras el incendio de la torre Windsor en Madrid. El anterior presidente estuvo nueve años al frente de Deloitte España.

Crisis reputacional

Ahora, en 2016, el descrédito de la firma se produce por su papel en algunos de los escándalos financieros más sonados de los últimos tiempos.

Deloitte ha vuelto a saltar a la actualidad con la crisis de Abengoa, ya que ha sido la encargada de fiscalizar las cuentas de la empresa sevillana en los últimos tres años, recibiendo 20 millones de euros sin poner objeciones que hicieran sospechar que la compañía iba directa a la quiebra. Tan solo se pronunció semanas antes de que Abengoa diera el primer paso para solicitar el concurso de acreedores.

No es el único caso que afecta a Deloitte. La consultora avaló las cuentas de Bankia en su salida a Bolsa sin detectar el agujero económico del banco, que ha terminado necesitando más de 22.000 millones de euros de dinero público. De hecho, la auditora fue sancionada con 12 millones de euros por el Gobierno (a través del ICAC) y se quedó a las puertas de la imputación penal.

Si a esto le sumamos la reforma normativa que entra en vigor el próximo verano, y que limita los años en los que una auditora puede fiscalizar a una empresa, la firma líder en España se prepara para ceder el trono a una de sus competidoras, ante la próxima pérdida de hasta siete empresas del Ibex 35.