Economía
Banca

Santander, BBVA y Sabadell barajan la compra de Unicaja Banco tras la guerra interna por su control

  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

Tres de los principales bancos españoles, Santander, BBVASabadell, están analizando la posible compra de Unicaja Banco, según confirman varias fuentes conocedoras de la situación. Esta eventual operación corporativa, la primera en la banca española tras la propia fusión de Unicaja y Liberbank en 2021, llegaría tras la guerra de poder interna que ha sufrido y que ha dejado muy tocada a la entidad malagueña. Ninguno de los tres bancos interesados quiso hacer comentarios a esta información.

Las fuentes citadas aseguran que las tres entidades están estudiando internamente la viabilidad y las cifras de la operación, sin que hayan contratado todavía bancos de inversión dado lo preliminar de estos análisis. No obstante, algunas de las fuentes aseguran que ya se han producido los primeros contactos con la cúpula de Unicaja, puesto que la intención de los tres sería que la operación fuera amistosa.

De las tres opciones, la que más gustaría al BCE es la del Sabadell. La razón es que, en caso de una posible crisis económica, la fusión con Unicaja evitaría cualquier tipo de problema. Los test de estrés europeos publicados el viernes muestran al banco catalán como el más vulnerable de la banca española en un escenario de recesión.

Además, el Sabadell tiene especial interés en esta operación porque la mayoría de sus depósitos son de empresas, es decir, no están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos y son los más proclives a salir del banco en una crisis de liquidez como la sufrida esta primavera por los bancos norteamericanos y Credit Suisse. En cambio, casi todos los depósitos de Unicaja son minoristas, es decir, garantizados, por lo que compensarían el riesgo de fuga del Sabadell.

Según algunas de las fuentes, el BBVA está también muy interesado y ha implicado a su unidad de M&A (fusiones y adquisiciones) para estudiar la operación.

Santander parece el menos inclinado a hacer otra adquisición en España tras la pesada digestión del Banco Popular, pero tampoco está dispuesto a que sus rivales crezcan y amenacen su posición. Hay que recordar que España ha vuelto a ser el mercado que más aporta al beneficio del banco que preside Ana Botín. Además, su consejero delegado, Héctor Grisi, admitió en la reciente presentación de los resultados semestrales que están abiertos a estudiar oportunidades si se presentan

Otra de las fuentes asegura que «parece haber más interés por parte de los vendedores, algunos de los accionistas de Unicaja, que por los potenciales compradores, pero en todo caso lo están estudiando».

Guerra de poder

Unicaja ha vivido una guerra de poder que ha lastrado la entidad en los últimos dos años, que se cerró ayer con el nombramiento de Isidro Rubiales, número dos del presidente, Manuel Azuaga, como consejero delegado en sustitución de Manuel Menéndez. Este nombramiento fue adoptado por unanimidad, incluyendo la Fundación Cajastur, porque los accionistas consideran que será un mandato de transición hasta que se produzca la venta de la entidad.

Los acuerdos de fusión con Liberbank establecían que Azuaga(proveniente de Unicaja) se mantendría como presidente ejecutivo hasta junio de este año, cuando debía dejar sus poderes que pasarían al consejero delegado, Menéndez (procedente de Liberbank, la fusión de Cajastur-CCM, Caja Cantabria y Caja Extremadura). Ante las quejas del bando malagueño de que eso implicaba entregar el poder al «pequeño», se estableció que su gestión tendría que ser «reevaluada» en esa fecha.

Menéndez tenía la continuidad asegurada al contar con el apoyo de Braulio Medel, presidente de la Fundación Unicaja. Para impedirlo, los malagueños iniciaron una campaña masiva para desacreditarlo lanzando todo tipo de acusaciones infundadas y movilizando a todas las fuerzas políticas locales, hasta que consiguieron que dimitiera. Azuaga tomó el control de la Fundación y sustituyó a sus consejeros en el banco afines a Medel por otros de su cuerda. Ante el escándalo, dimitieron varios consejeros independientes, que no fueron sustituidos, lo que dio la mayoría a la Fundación y sus aliados en la junta de accionistas de marzo.

Una vez tomado el control del banco, el bando malagueño impuso la destitución de Menéndez si ni siquiera reevaluarlo, algo que los asturianos aceptaron para no seguir dañando la cotización y los resultados (que Rubiales había sesgado a la baja para elevar la presión sobre el consejo). Ahora, la toma de control se completa con el nombramiento de Rubiales como CEO.