Los ‘riders’ exigen a Glovo «suspender el ERE»: «Podrían despedir a 766 empleados»
Los 'riders' de Glovo han convocado una huelga de tres días para este fin de semana
Una concentración de riders celebrada este sábado en Valencia ha exigido a la empresa de repartos Glovo que «suspenda el Expediente de regulación de empleo (ERE) que podría sancionar el despido de 766 riders», a la vez que ha solicitado «un nuevo convenio colectivo que sustituya al vigente del 2006». Los trabajadores han convocado una huelga parcial desde este viernes hasta el domingo.
En la protesta, convocada por CCOO, han participado decenas de trabajadores de la compañía, junto a miembros del comité de la empresa y representantes sindicales.
Además, CCOO ha denunciado a la empresa por utilizar subcontratas para sortear la huelga de riders. El sindicato ha denunciado a Glovo por vulneración del derecho de huelga tanto a nivel estatal como en una decena de provincias y asegura tener pruebas del uso de «artimañas ilegales», informa Efe.
Durante la movilización se han escuchado proclamas como «Glovo ratero, devuélveme el dinero», «Tú eres ilegal, justicia laboral», «Glovo atiende, el rider no se vende», «Trabajadores unidos jamás serán vencidos», «Basta de cuentos, queremos un convenio» o «Caña, caña, caña y estos no se apañan».
La presidenta del comité de empresa de Glovo y representante de CCOO, Annelissie Arvelaez, ha instado a la compañía a que «suspenda el ERE previsto». «En estos momentos estamos frente a un ERE, que se traduce en un despido de 766 compañeros de trabajo en diferentes localidades de toda España y aparte tenemos interpuesta una demanda ante la Audiencia Nacional porque ya había otro ERE encubierto».
«Esto lo vienen haciendo hace muchísimo tiempo y el problema ha sido que a través de un ERE sancionador ilegal nos tienen a punta de sanciones y tirando a los compañeros sin darle ninguna indemnización», ha lamentado.
Arvelaez también ha hecho hincapié en que Glovo «se ha visto desenmascarada» por sus gestiones con los empleados. «Sumado a todos estos problemas, tenemos un convenio de mensajería de 2006 y lo que nosotros necesitamos es un convenio nuevo que recoja nuestras realidades actuales», ha afirmado.
La presidenta ha manifestado que este contrato lleva «20 años obsoleto»: «Este no puede ser el régimen disciplinario; esto no puede seguir siendo un régimen ilegal». «Necesitamos igualmente que nos garanticen el derecho a la libre sindicalización, ya que han tirado a nuestros candidatos y han atrasado nuestras elecciones en muchas localidades», ha comentado.

La representante sindical ha aclarado que todas sus exigencias han sido incluidas en el pliego de peticiones. Asimismo, ha celebrado el «éxito» de la manifestación de ayer a las 20.00 horas a nivel nacional. «Nuestros compañeros han ido unidos en huelga y han vuelto a vulnerar nuestro derecho a la protesta, porque nos han sustituido con trabajadores de empresas de trabajo temporal y eso es ilegal porque no se puede sustituir a un huelguista», ha recalcado.
En referencia a las mesas de diálogo entre su comité y Glovo, Arvelaez ha revelado que han mantenido reuniones aunque «sin acuerdo alguno». «La empresa ha sido negacionista en todas las reuniones que se han celebrado a nivel nacional; está negada a escuchar y sobre todo a negociar», ha criticado.
En la misma línea, la presidenta ha señalado las condiciones «precarias» que ofrece la empresa de repartos: «Quedamos en una figura de falsos empleados porque seguimos con nuestros vehículos y móviles, por lo que sostenemos un modelo de empresa bajo condiciones que nos precarizan cada año», ha señalado a EP.
Al final de la manifestación, se ha leído un manifiesto con el que han condenado que Glovo aplique un convenio colectivo «caducado e ilegal de 2006 que no se ajusta a la realidad laboral de los trabajadores». «La empresa aplica un régimen sancionador impuesto, opaco y no negociado que es ilegal y no está amparado por el convenio colectivo que se aplica», han denunciado.
Asimismo, en el escrito se recoge que, a través de este régimen, Glovo «impone cada mes una serie de eres encubiertos que fulminan por la vía disciplinaria a miles y miles de compañeros que se han ido quedando en la calle por causas ajenas a la responsabilidad del trabajador».