Reino Unido pone en circulación el billete de plástico: cinco veces más resistente y seguro
Que un billete esté hecho de polímeros y no de papel suena muy interesante, pero no lo entendemos. Si nos dicen que eso hace que el billete dure más, pues todos contentos… hasta que entendemos que es el billete lo que dura más, no el billete en nuestro bolsillo. Así que, bueno, nos tendremos que quedar con la parte curiosa de la noticia.
Primero fue el trueque, después se inventó la economía moderna con las onzas de oro, luego se acuñaron monedas, más tarde vinieron los billetes de banco, los cheques… y finalmente el dinero de plástico, las tarjetas. Y cuando creíamos que en breve pasaríamos a la tecnología definitiva del ‘contactless’ y pagaríamos con el móvil hasta las chuches de los niños, hemos descubierto que los bancos centrales siguen innovando en sus billetes.
Reino Unido acaba de poner en circulación el primer billete hecho de plástico de su historia. Bueno, vale, no es de plástico. Es de polímeros, pero ¿eso qué es? Son macromoléculas que unen sus monómeros mediante enlaces covalentes… que es lo mismo que no decir nada. En román paladino, un polímero sintético es un material creado a partir de millones de moléculas pequeñas, más de lo normal en estado natural, que tienen unas propiedades específicas su enorme resistencia mecánica, su condición de hidrorrepelentes…
Por eso estos billetes nuevos del Reino Unido aguantan estirones, no se arrugan, retoman su forma original tras ser estrujados, se les puede lavar bajo un grifo…. o incluso a altas temperaturas en una lavadora e, inmediatamente, guardarlo en la cartera.
Así, duran hasta cinco veces más que los billetes normales y son infinitamente más seguros. Porque además, a las ventajas de la durabilidad de su material se añade que permiten la colocación en el mismo de hologramas en 3D, serigrafías de alta resolución, brillos específicos y marcas de agua que imposibilitan hasta límites nunca siquiera imaginados la falsificación del billete.
Por ahora, se presentan sólo en el formato de cinco libras (unos seis euros), con la reina Isabel II en una cara y Sir Winston Churchil en la otra, pero en los próximos meses se presentarán los de 10 y de 20 libras.
Que Reino Unido no tenía ninguna intención de adoptar el euro ya se sabía antes del referéndum del Brexit, pero esto ha quedado corroborado con el enorme trabajo que hay detrás de estos nuevos billetes por parte del Banco de Inglaterra. En todo caso, Gran Bretaña no es el primer país que adopta estos materiales para su dinero. Chile y Canadá (incluso las ‘ediciones’ de las libras en Escocia e Irlanda del Norte también) ya usaban este tipo de materiales para su papel moneda… Por cierto, ¿se podrá seguir llamando así a los billetes? ¿O definitivamente diremos todos ya que pagamos con «dinero de plástico»?
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