Ofensiva judicial contra Vía Célere: sus clientes reclaman 80.000 euros por desperfectos en los pisos
Los propietarios de ‘Residencial Adelfas I’ han activado la ofensiva judicial contra Vía Célere. Los 125 vecinos del edificio ubicado en el distrito Retiro (Madrid) exigen 80.000 euros a la promotora en concepto de daños y perjuicios por los desperfectos que desde 2013 sufre el edificio. La cantidad corresponde a la inversión que la comunidad de vecinos ha tenido que realizar en los últimos ocho años por los «múltiples defectos constructivos» del inmueble. La derrama más grande atañe a los depósitos de agua: han gastado 50.000 euros para cambiar los materiales del interior, que no era aptos para agua sanitaria caliente.
«Todos esos daños han tenido su causa en una mala ejecución de los trabajos realizados, y en la existencia de vicios hasta ahora ocultos, según obra acreditado en informes, fotografías y otras pruebas de las que se disponen», explica el burofax enviado por los propietarios de ‘Residencial Adelfas I’ el pasado 29 de marzo, que no ha respondido Vía Célere, lo que ha desencadenado las acciones judiciales.
El texto también explica que Vía Célere ha estado representada en todas las juntas de la comunidad de propietarios celebradas desde el año 2013 hasta el año 2015, y que le han sido debidamente notificadas todas las actas de las juntas ordinarias y extraordinarias celebradas desde 2013 hasta la actualidad, por lo que conoce perfectamente todo lo ocurrido desde la entrega de la promoción hasta la actualidad -mantenimientos y reparaciones realizadas; contratos con proveedores; defectos constructivos; incumplimiento de normativas; informes realizados, etc.-.Vía Célere se niega a asumir los gastos que exigen los propietarios alegando que han pasado más de siete años desde que entregó la promoción y que las instalaciones comunes se transfieren a la comunidad, y que el mantenimiento de las mismas corre a su cargo.
Los defectos del ‘Residencial Adelfas I’ afectan a las zonas particulares y a las particulares
La última vez que la promotora controlada por el fondo Värde Partners y participada por Marathon respondió a sus clientes en relación a los desperfectos del inmueble fue a finales de 2019. Después, Vía Célere dejó de atender a los correos electrónicos enviados por la Administración del edifico y por los particulares. A pesar de que ya se ha puesto en marcha la ofensiva judicial, los propietarios confían en llegar a un acuerdo con Vía Célere, incluso por la vía extrajudicial.
Los defectos del ‘Residencial Adelfas I’ afectan a las zonas particulares y a las comunes. En el primer caso, hay problemas con los techos de las viviendas, baños, carpintería o los electrodomésticos, mientas que los problemas de las zonas comunes alcanzan a piscinas, grupos de presión, cuarto de la energía solar, placas solares, la extracción de viviendas, sumideros o baldosas.
Temas:
- Promotoras
- Vivienda
Lo último en Economía
-
La ley laboral lo avala: está permitido despedir al trabajador si se va de su puesto de trabajo cuando termina la jornada
-
La subida de impuestos a los planes de pensiones roba 2.300 millones de euros al ahorro privado desde 2022
-
España produce 1,5 millones de toneladas de pimiento, pero el 95% de los que importa proceden de Marruecos: «No tiene sentido»
-
Encarni, jubilada de 83 años, sobre la vivienda: «Con mi pensión, tuve que poner a mis 3 hijos de avales para poder seguir en la casa donde vivo»
-
La España que Sánchez no contó en ‘La Revuelta’: un 10% de paro frente al 6,4% de la eurozona
Últimas noticias
-
Máxima protección patrimonial en Mallorca al mayor exponente de la arquitectura señorial rural y futuro museo del vino
-
Ibiza acelera y elimina trabas burocráticas para agilizar el pago de ayudas al alquiler de viviendas
-
Tensión y cargas policiales en Playa de Palma: enfrentamientos con vendedores africanos ilegales elevan la alarma entre los comerciantes
-
La preciosa frase de Tom Hanks sobre la felicidad: «El invierno debe ser muy frío para aquellos que no tienen cálidos recuerdos»
-
Leonardo DiCaprio compró una isla de 42 hectáreas por 2 millones de dólares y la ha transformado en un santuario ecológico