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Tierra

El dato aterrador del Banco Mundial: la Tierra pierde esta cantidad de agua dulce cada segundo

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Según un informe reciente del Banco Mundial, las reservas de agua dulce almacenadas en la superficie y bajo tierra se están reduciendo a un ritmo de 324.000 millones de metros cúbicos al año, un volumen suficiente para cubrir las necesidades anuales de 280 millones de personas. Este fenómeno, que los expertos denominan «desecación continental», tiene consecuencias económicas, sociales y ambientales globales.

El calentamiento global, el agravamiento de sequías y las prácticas insostenibles de uso del agua y del suelo están drenando ríos, lagos y acuíferos a una velocidad inédita. «Siempre pensamos que el agua es un problema local, pero puede atravesar fronteras y convertirse en un desafío internacional», señaló Fan Zhang, responsable global de Agua, Economía y Cambio Climático del Banco Mundial.

Preocupación por la pérdida de agua dulce en la Tierra

«Los satélites muestran que el planeta pierde 324 000 millones de metros cúbicos de agua dulce cada año. Puesto en contexto, se trata del flujo anual combinado de los ríos Danubio, Elba, Mosa y Rin, cuatro de los cursos de agua más grandes de Europa occidental. También es suficiente agua para satisfacer las necesidades anuales de 280 millones de personas.

Las reservas mundiales de agua dulce han disminuido un 3 % cada año durante las últimas dos décadas. Este descenso es mucho más marcado en las regiones con mayor aridez, alcanzando hasta el 10 % anual. Tal tendencia se está acelerando en gran parte de Asia, Eurasia, Norte de África y América del Norte», detalla el Banco Mundial.

La desecación continental tiene un efecto directo en el empleo y la producción agrícola. Entre 2005 y 2018, las sequías en África subsahariana dejaron sin trabajo a entre 600.000 y 900.000 personas anualmente, lo que representa un 7%-10% de la creación de empleo regional. Además, la escasez de agua incrementa la probabilidad de incendios forestales y afecta la biodiversidad. Según el Banco Mundial, un aumento de una desviación estándar en la tasa de agotamiento de agua dulce puede elevar un 27% la probabilidad de incendios, y hasta un 50% en áreas de alta biodiversidad.

El Banco Mundial concluye que la crisis de agua dulce es un problema de desarrollo, empleo y sostenibilidad ambiental. Cada segundo, el planeta pierde un volumen de agua equivalente a cuatro piscinas olímpicas, y las señales ya son visibles: ríos que retroceden, lagos que desaparecen y sequías más severas. Sin embargo, la evidencia científica y tecnológica está disponible para cambiar el rumbo.