Ciencia
Minería

China se pasa el juego y revoluciona la minería: sólo usan un 20% de arena natural, y el resto la fabrican ellos mismos

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Los expertos siempre están buscando nuevos yacimientos, pero China ha revolucionado la minería de una forma distinta. El gigante asiático ha transformado su modelo extractivo hasta el punto de reducir la arena natural a apenas una quinta parte del total que se utiliza.

Según un estudio publicado en Nature Geoscience, el resto procede de arena fabricada de forma industrial, un giro radical que ha permitido mantener su frenético imparable de obras sin seguir continuar con el destrozo de ríos y costas.

Y es que cada año se extraen en el mundo cerca de 50.000 millones de toneladas de arena y grava, la mayoría destinadas al sector de la construcción. El problema es doble: el ritmo no es sostenible y el impacto ambiental es enorme. En China podrían haber dado con la solución desde la minería.

El problema de la arena en la industria y la construcción que sólo China vio venir

Durante años se dio por hecho que la arena era un recurso casi inagotable. Pero ese estudio quedó desmontado y, de hecho, puede acabarse pronto, ya que no cualquier tipo de arena sirve para construir.

Por ejemplo, la del desierto es abundante pero tiene granos redondeados y demasiado finos, lo que la hace ineficaz para el hormigón. Para que los materiales se adhieran correctamente se necesita arena más rugosa, como la de ríos y playas, precisamente las zonas más sensibles desde el punto de vista ambiental.

En China, décadas de urbanización acelerada agotaron buena parte de esas reservas naturales. A partir de 2010, el país empezó a notar el problema de forma clara.

Los asiáticos estaban sufriendo escasez de arena, encarecimiento de los precios y un impacto cada vez más visible sobre el territorio. La situación se agravó cuando el Gobierno intensificó la lucha contra la minería ilegal para frenar la degradación ambiental.

La solución que cambió el modelo de minería de arena en China

La respuesta llegó desde la industria. Ante la falta de arena natural y el aumento de los costes, parte del sector apostó por la arena manufacturada.

El proceso es relativamente sencillo. Consiste en triturar rocas y residuos de la minería hasta obtener partículas con propiedades similares a la arena natural. No requiere extraer sedimentos de ríos ni playas y aprovecha materiales que antes se desechaban.

El estudio analizó la evolución del uso de arena en China entre 1995 y 2020 y muestra un punto de inflexión claro. Aunque la arena artificial se producía desde principios de los años 2000, fue a partir de 2010 cuando su uso se generalizó.

Por qué es importante fabricar arena para la construcción: impacto ambiental

Desde entonces, la producción de arena artificial no ha dejado de crecer, con incrementos anuales cercanos al 13%. El resultado es contundente. En 2020, la arena natural representaba sólo el 21% del total utilizado en el país.

Esto supone una caída de alrededor del 80% respecto a 2010. Mientras tanto, el suministro total de arena en China se multiplicó por cuatro en el periodo analizado.

No es una solución automática y quizás el gigante asiático no lo hizo pensando en el medioambiente, pero lo cierto es que puede ser muy útil para no seguir actuando en los ríos.

El problema es que la arena artificial depende de residuos mineros y requiere evaluar cuidadosamente sus efectos ambientales en cada contexto. Sólo lugares con una industria minera con tantos yacimientos pueden lograrlo.