El PP promete bajar impuestos e invertir en productividad frente a un Gobierno que «solo gasta para seguir en el poder»
El vicesecretario de Economía popular, Alberto Nadal, garantiza la subida de las pensiones con el IPC y apuesta por la productividad
«No es cierto que no se puedan pagar las pensiones si no es a costa de los jóvenes. Quien dice eso es porque no va a hacer las inversiones necesarias para que la economía crezca». Así se ha referido hoy Alberto Nadal a la ya famosa «batalla intergeneracional», que para el vicesecretario de Economía del PP es el trampantojo utilizado por un Gobierno que «cuyo único objetivo es mantenerse en el poder» y que ha supeditado buena parte del gasto a ese fin: «Han utilizado los recursos públicos para caer simpáticos» (…) Generan carga fiscal para comprar votos y cada vez remuneran menos el trabajo».
«Productividad». Este ha sido el término clave del encuentro que ha mantenido este jueves el jefe de asuntos económicos de los populares con un grupo de estudiantes de Economía de la Universidad CEU San Pablo, a los que ha insistido en que el compromiso del PP si llega al Ejecutivo es revalorizar las pensiones con el IPC sin que esto tenga que hacerse a costa de hipotecar su futuro:
Preguntado sobre el cómo, Nadal ha explicado que el plan de su partido pasa por confiar el pago de las crecientes necesidades presupuestarias de la Seguridad Social principalmente al aumento de la productividad. «Con una mayor productividad se puede cubrir la inflación y financiar las nuevas incorporaciones», ha aseverado el político popular, antes de aclarar que eso pasa por la bajada de impuestos y la inversión.
En relación a lo primero, los populares ya han anunciado una batería de medidas de choque que incluyen bajadas en el IRPF, el IVA de los alimentos básicos y la luz (mientras dure el episodio inflacionario derivado de la guerra en Irán) o del IVA y el ITP de la primera vivienda de los jóvenes, además de medidas focalizadas como la exención del IVA para los autónomos que facturen menos de 85.000 euros, impuestos cero para la compra de primera vivienda en las zonas rurales y un mecanismo para que los jóvenes se ahorren en IRPF en la compra de una primera vivienda.
Una de las claves de la política económica de un futuro Gobierno del PP estará en racionalizar el IRPF, un gravamen cuya base imponible recae sobre los salarios en un 80% de los casos; «Es el impuesto al capital humano, al que ha estudiado», ha resumido Nadal.
Sobre aquello de que España «tiene una carga fiscal menor a la de sus socios europeos», que es una de las cuestiones que han planteado los estudiantes, el responsable económico del PP ha recordado que seguimos por encima de la OCDE y que -más importante aún-, nuestro país tiene una renta menor a la de esos Estados del norte que, en efecto, recaudan más.
¿Cómo cubrir la brecha y satisfacer las necesidades de una sociedad que se envejece?; de nuevo, productividad o, más bien, inversión. Tradicionalmente, Espoaña ha sido receptora de revoluciones industriales importadas de Europa, pero en opinión del principal partido de la oposición hoy tiene la oportunidad histórica de «participar en la revolución tecnológica», cosa que pasa por la Inteligencia Artificial.
Sobre esto, el diagnóstico actual no es nada bueno, pues es de sobra sabido que actualmente el 90% de los nudos del sistema eléctrico están saturados, extremo que deja fuera miles de millones de inversiones pendientes por parte de empresas y constructoras que no pueden avanzar en sus proyectos debido a la falta de luz. Y a esto se une el decreto sobre centros de datos que el Gobierno pretende aprobar antes de las elecciones -pese a las críticas de la CNMC debido a su dureza- y que, según la patronal del sector, pone en riegso unos 60.000 millones en inversiones que nunca llegarán.
En este frente, el plan de choque del PP pasa por reducir la fiscalidad energética -proponen eliminar el impuesto de generación- y un plan de inversiones para desbloquear los accesos a la red, así como revisar el calendario de cierre de las nucleares.
Que en España falta inversión es algo que en todo caso está claro, aunque resulte paradójico si se tiene en cuenta que este Ejecutivo a gozado del viento de cola que le proporcionaban los 80.000 millones recibidos en fondos europeos, los buenos datos de PIB registrados en los últimos años y una recaudación fiscal que ha aumentado un 40% desde 2018. Y a pesar de ello, la formación bruta de capital (en relación con el PIB) sigue estancada allí donde estaba en 2019.